¡Hola, Bienvenidos!

Mi nombre es Alicia, como otras blogueras de la red, "todo lo bueno abunda", y no tengo abuelas, que sí que las tuve y una de ellas escribió un libro de recetas en los años cincuenta. Sus cinco hijas "lo han llevado a sus vidas como un equipaje de mano". A mí, algunas me llegaron a través de mi madre, Blanca, con quien aprendí a querer a la cocina. Este blog es para hacerle un homenaje.

Son recetas sin complicaciones que pongo al alcance de aquellas personas que tengan interés en conocerlas y que quieran pasar un rato divertido conmigo.


miércoles, 24 de diciembre de 2014

APERITIVO DE HUEVAS DE ERIZO Y GULAS




Muy fácil de hacer, sabroso y original es este aperitivo que podéis en cualquier momento preparar para vuestros invitados. Lo más complicado es encontrar las huevas de erizo, yo hace tiempo las encuentro siempre en El Corte Inglés, en el espacio del Salón del Gourmet, caras son un rato, pero merecen la pena, más aún para los que disfrutamos con el sabor del mar intenso. Un poco más baratas y desde hace poco las tiene también Alcampo.

Es un aperitivo sencillo pues prácticamente se reduce a combinar gulas con oricios (erizos), a los que después les añadimos batidos unos huevos y cuajamos para hacer un revuelto, luego, el presentarlos lo dejo al gusto del cociner@.

No recuerdo cómo llegó esta receta a mis manos, lo que sé es que la hago desde hace años. Os explico como suelo ponerla.



Ingredientes:





- Gulas 200 g.
- Huevas de erizo 1 latita.
- Huevos 3.
- Crackers al aceite de oliva y romero.
- Aceite de oliva 4 cdas.
- Sal.





Elaboración.







Pasad las gulas por el aceite caliente un par de minutos.


 






Agregar los oricios y mezclar. Batir los huevos con un poquito de sal, y cuajar a fuego medio.







Disponer sobre los crackers.

Servir enseguida.




Me despido de vosotros con esta receta hasta enero y os deseo mucha felicidad en estos días. Que lo paséis muy bien con vuestras familias.


lunes, 22 de diciembre de 2014

TRONCO BLANCO DE NAVIDAD





Ya estamos en Navidad y a muchos se nos ha echado encima de golpe, acostumbrados a que los días pasan volando, nos hemos desorientado con las fechas. Hace sólo unos días hablando con una amiga, caí en que la Nochebuena era el miércoles y ya veis, hoy es domingo y faltan tres días.

Me pedían hacer un tronco de chocolate blanco y la verdad es que no he usado nunca este chocolate para coberturas y lo lógico es que dé reparo atreverse con ésto y más aún si no tienes referencias buenas. No he quedado totalmente satisfecha con la ganache, seguiré investigando.
De todas maneras os voy a contar cómo me ha quedado y si os animáis no seré yo quien os quite el deseo de hacerlo.

Con este tronco blanco deseo PAZ a las personas de BUENA VOLUNTAD y que "los corazones negros" se extingan ¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!


Ingredientes para el bizcocho:


- Harina de repostería 85 g.
- Azúcar 85 g.
- Huevos L 3.
- Cacao Valor en polvo 3 cdas.
- Levadura Royal ½ cdta.
- Agua 1 cda.

Para el relleno:


- Mermelada de frambuesa (elegid a vuestro gusto).

Para la cobertura, ganache:


- Nata 35 % 200 ml.
- Chocolate blanco especial para cobertura 140 g.         


Elaboración:

Precalentamos el horno mientras elaboramos la masa del tronco, poniéndolo a 180 ºC.

Cubrimos una plancha de horno con papel sulfurizado.


 




Batimos los huevos con el azúcar y el agua hasta que se hayan vuelto espumosos y densos, suelen bastar tres minutos.






 




Incorporamos, sin castigar la masa, los ingredientes secos tamizados (harina, levadura y cacao). Envolvemos.









Extendemos la masa sobre la bandeja de horno alisando la superficie para que quede por todos sitios con el mismo grosor.

Metemos en el horno y lo dejamos doce minutos.










Cuando se haya horneado volcamos sobre otra lámina de papel, despegando suavemente de la anterior. Enrollamos junto con el papel y dejamos que enfríe.









Preparamos la ganache, poniendo la nata al fuego y antes de que hierva incorporamos el chocolate troceado, retirando del fuego. Disolvemos totalmente moviendo con una cuchara. Dejamos enfriar sin cubrir y a temperatura ambiente. Ya frío introducimos en la nevera. No la empleamos hasta el día siguiente.



 





Desenrollamos el bizcocho y untamos con la mermelada templada, si es muy densa, o directamente si no lo es. Enrollamos.











Montamos con batidor de varillas la ganache fría.












Cortamos en bisel un trozo del tronco (recortamos antes un poco los extremos) más pequeño, para hacer como una rama.  Este trozo lo pegamos a la parte más grande. Lo disponemos sobre la bandeja de servir.












Repartimos la cobertura por encima, rallamos con un tenedor haciendo huellas. Decoramos.






Un consejillo muy útil de mi amiga Nessa, lasrecetasdenessa:
Para no manchar el papel de blonda, donde lo vamos a presentar, colocamos antes de cubrir el tronco cuatro papeles de horno cortados debajo, y luego cuando hayamos terminado los retiramos con suavidad.

Servimos frío.



domingo, 21 de diciembre de 2014

ACELGAS GRATINADAS EN SALSA ¿MORNAY?


 Cuando leáis los ingredientes sabréis que he prescindido de uno de ellos, fundamental para llamar a esta salsa Mornay. Y si me apuráis faltan dos ¿Qué cuales son...? ya veo que no podéis esperar, es por lo que os digo ¡ya! lo que está faltando en esta receta: "No lleva yemas, ni nata" ¿Por qué entonces llamarla así? ...por deformación. La aprendí con ese nombre y se quedó con él. Si queréis hacer una verdadera Mornay no os olvidéis de añadir a la bechamel yema de huevo ¿la nata? pues bueno, se supone que contribuye a dar suavidad a la salsa, no la he puesto por no subir más calorías a esta verdura que es una de mis favoritas. Os cuento.


Ingredientes:




- Acelgas limpias y cortadas 600 g. (bolsas preparadas para usar).
- Queso rallado (he puesto Parmesano, elegid el que más os guste).
- Mantequilla.
- Cebolla en polvo 1 cda. sopera colmada (optativo).
- Harina de repostería 2 cdas, soperas rasas.
- Leche 300 ml.
- Aceite 3 cdas soperas.
- Sal.





Elaboración:

 



Ponemos agua a hervir con sal. En el momento que burbujee el agua incorporamos las acelgas, removemos y tapamos la cacerola dejando que cuezan diez-doce minutos, a fuego medio.




 



Hacemos una bechamel poniendo el aceite a calentar y echando la cebolla en polvo, movemos deprisa para que no se arrebate, pero que tome color, y rápidamente volcamos la harina y la leche fría. Salamos.





 



Agitamos con unas varillas de manera enérgica para evitar grumos, cuanto más tiempo agitemos más fina quedará la bechamel. Cocer hasta que coja una densidad media (6-8 minutos), si queréis que quede más clarita añadís un poco más de leche.




 






Terminadas de cocer las acelgas retiramos y dejamos escurrir bien sobre un colador.







Las disponemos en una bandeja para horno y las cubrimos con la bechamel, el queso parmesano rallado y unas nueces de mantequilla.


 




Gratinamos a nuestro gusto.









Servimos.

viernes, 19 de diciembre de 2014

SOPA DE ALBÓNDIGAS DE TRUCHA



Recuerdo un día, hace ya unos cuantos años, cuando empezaba a verme en la cocina con los pescados "cara a cara", que compré en el mercado una truchas asalmonadas con la intención de ponerlas a la Navarra. Me fui muy contenta a casa y cuando las lavé escrupulosamente, pues tenían babas a rabiar, no sabía por dónde empezar y eso que el pescadero les había quitado las vísceras. Aquello tenía tantas espinas y otras cosas que quitar que un día no iba a ser suficiente para retirarlas todas. Ya cojo el cuchillo, ya la tijera, ya pongo las truchas para el norte, ya para el sudoeste, las moví como si fueran brújulas y no sabía por dónde empezar. Al final me decidí y ¿que pensáis que hice sin querer...? ¡Pues un picadillo! Eso sí, sin una raspa.

De aquella situación nació la receta que os traigo, y sin mentir os digo que es una de mis favoritas, teniendo incluso el favor de estar presente en un día festivo durante años.




Ingredientes:


- Filetes de truchas medianas, 3.
- Puerro 1.
- Jamón serrano picado 50 g.
- Jamón cocido 50 g.
- Piñones 20.
- Huevo 1.
- Pan rallado 2 cdas.
- Harina para emborrizar.
- Caldo de cocer marisco 1’5 litros.
- Pimiento rojo 1 trozo.
- Ajo 1 diente.
- Tomate 1 pequeño.
- Brandy 1 copita.
                                                                                                                                   - Aceite de oliva.
                                                                                                                                      - Sal.



Elaboración:


Limpio el pescado de pieles y espinas (mejor lo hará el pescadero) sacamos filetes y los picamos muy menudos.

 



En una sartén con seis cucharadas de aceite pochamos medio puerro picadito, cuando haya trasparentado añadimos los jamones cortados menudos y los piñones. Sofreímos y cinco minutos después incorporamos el picadillo de trucha. Mantenemos tres minutos más y dejamos que temple.





Batimos el huevo y le añadimos el picado y el pan rallado, sazonando.

 



Preparamos un sofrito para el caldo (caldo donde hemos cocido gambas o mejillones, almejas, merluza... restos de cocción de pescado y marisco) con el otro medio puerro, el pimiento, el ajo y el tomate. Añadimos un poco de brandy, evaporamos el alcohol. Trituramos.






Formamos las albóndigas y las pasamos por harina, friendo por tandas en aceite caliente.


 




Ya fritas las ponemos a cocer en el caldo, no deben cocer mucho pues se romperán, diez minutos después podremos servirlas acompañadas de daditos de pan frito.






miércoles, 17 de diciembre de 2014

COQUINAS SALTEADAS



¡Qué buenas están! no me lo podéis negar. Es cierto que muy baratas no son, pero a veces, y tomando prestada la frase de mi prima Trini que decía: "Por un gustazo un trancazo", hacemos este desembolso que no nos va a dejar más pobres de lo que estamos, jajaja.



Cuando yo era pequeña, y hasta casi mi adolescencia, nos gustaba buscarlas en la orilla del mar. Todos los chiquillos que allí nos reuníamos, abríamos agujeros en la arena y esperábamos que la ola barriera nuestro hoyito para verlas salir, casi siempre aclamadas con un grito: " ¡OTRA, OTRA...!" Era una diversión de las de entonces y que ha dejado huella en todos aquellos niños que disfrutamos nuestra particular aventura. No sé si las mareas, la mano del hombre dañina con las construcciones desorbitadas, las contaminaciones del mar, hicieron que desaparecieran sin dejar rastro... en aquella zona hoy son ya una leyenda.



A las coquinas también se las llama tellinas, la forma más conocida es ésta que os traigo, con vino o sin él a vuestro gusto.


Ingredientes:





- Coquinas 500 g.
- Ajos 4-5 dientes.
- Aceite de oliva 6 cdas.
- Perejil un manojito.
- Vino blanco, tipo Jerez 1 vasito (opcional).
- Zumo de limón.
- Guindilla unos aros (opcional).
- Sal.



Elaboración:


 



Es muy importante que no tengan arena por eso tenemos que ayudar a que la suelten dejándolas un buen rato sumergidas en agua fría con un puñado de sal gorda.





 



Ponemos el aceite en una sartén con los ajos cortados menudos, a medio dorar incorporamos las coquinas aclaradas y escurridas del agua. Si ponéis sal cuidado con no pasaros. Dejamos que se abran y vamos retirándolas, conforme se vayan abriendo, a una bandeja. Para que se abran antes, podemos poner una tapadera.






Servimos enseguida con los jugos que han soltado y si es de nuestro gusto rociamos con limón y espolvoreamos perejil picado.


lunes, 15 de diciembre de 2014

PIQUILLOS RELLENOS DE GAMBAS Y CARABINEROS



Esta receta os puede servir para Navidad. Un poco laboriosa sí, pero de éxito seguro y con la garantía de que disfrutarán los que se sienten a vuestra mesa, alguno de estos días que se nos echan encima.

Los pimientos del piquillo los he rellenado de muchas cosas a lo largo de mis experiencias "cocineriles" pues se prestan a combinar su sabor con muchos ingredientes. Esta receta que hoy os traigo tiene un sabor especial que le aportan los carabineros y la hace diferente. No es necesario que hagáis un desembolso grande, basta con que compréis gamba blanca arrocera que tiene un sabor buenísimo y delicado, ponedla en mayor proporción y luego añadís unos poquitos carabineros para potenciar el sabor a mar. Una salsa de los jugos sacados del marisco y una suave bechamel os darán el toque perfecto para la receta.



Ingredientes:



- Pimientos del piquillo en conserva 9.
- Carabineros 3.
- Gamba arrocera 15-20.
- Puerro mediano 1.
- Harina de repostería 1 cda. colmada y media más.
- Leche entera 250 ml.
- Jerez 1 copita.
- Mantequilla 40 gr.
- Sal.






Elaboración:

 




Pelamos las gambas y los carabineros, guardando las cabezas y las peladuras.





 




Con diez gramos de mantequilla fundida salteamos las gambas y los carabineros (no los hacemos mucho, sólo sellar). Retiramos.





 



En la misma sartén sofreímos ahora las cabezas y peladuras de ambos. Agregamos el Jerez y un par de minutos después un poco de agua. Cocemos cinco minutos a fuego medio exprimiéndo la cabezas con la rasera.



 





Colamos el caldo y lo reservamos.







 


Preparamos una bechamel con veinte gramos de mantequilla, pochando la mitad del puerro cortado menudo. Incorporamos la harina (de quererla menos densa ponemos un poco menos de harina) e inmediatamente la leche fría. Sazonamos y homogeneizamos, sin parar de mover la bechamel, para evitar grumos.

Añadimos los mariscos cortados en trocitos y mezclamos. Retiramos cuando haya espesado (cinco minutos más o menos). Dejamos enfriar tapada.



Rellenamos los pimientos colocándolos hacia arriba por la abertura entre la unión del dedo pulgar e índice, sirviéndonos de una cucharilla de postre.

 



Elaboramos la salsa sofriendo en los otros diez gramos de mantequilla el resto del puerro, ya reblandecido incorporamos dos piquillos cortados y una cucharada pequeña de harina. Añadimos el jugo de los mariscos. Cocinamos y trituramos, poniendo a punto de sal.






Metemos los pimientos en el horno, precalentado, diez-doce minutos a 180 ºC. Calentamos la salsa en un cacito en la hornilla y servimos regados con ella y con salsera aparte. De haber perdido su brillo al calentar los pimientos (ocurre cuando se hornean, aunque sea un momento) los pincelamos ligeramente con aceite de oliva suave antes de poner la salsa y de servir. Otra manera es calentarlos al microondas.