¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Me llamo Alicia. Os abro encantada las puertas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que elaboro, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

sábado, 30 de mayo de 2015

ENSALADA TIBIA DE PAVO CON VINAGRETA DE CEREZAS



La historia de las vinagretas de frutas no tiene mucho tiempo en nuestra cocina, siendo en estos momentos cuando más se están utilizando.

Para hacerme con ellas hago un puré de fruta y bien lo cuelo, o sin colar, lo incorporo a un medio ácido y a un medio graso, aliño con sal, y a veces pimienta o guindilla, emulsionando la mezcla. Si queremos, como haré yo en este caso, darle un toque dulce, usamos miel o una mermelada que nos guste, mis preferidas son la de cerezas, arándanos, moras y fresas, aunque dependiendo de qué voy a usar puedo improvisar con alguna otra mermelada que tenga por casa y que piense le puede ir bien.

El medio ácido puede ser zumo de cítricos como la lima, el limón, el pomelo, la naranja... y por descontado los vinagres, que también se pueden fabricar en casa, o comprarlos pues hay muchos en el mercado para elegir. El medio graso puede ser el aceite de oliva y otros, el yogur, la nata y a veces la mantequilla.

En las vinagretas clásicas no deben faltar verduras como el tomate, el pimiento verde o rojo, la cebolleta... y el huevo cocido. Hoy nos aventuramos introduciendo frutas frescas (o secas) como la manzana, la pera, el melocotón, la naranja, la piña...  que forman parte de la vinagreta yendo muy picaditas. Un toque distinto es aliñar con alguna hierba aromática (el perejil es la más común, el cilantro, el cebollino...) y cómo no, jengibre rallado, mostazas, semillas y frutos secos... Total, que no he visto tantas posibilidades para conseguir un plato a nuestro gusto. Como os digo siempre, probad y pasadlo bien en vuestra cocina, sin miedo, experimentando. Mi consejo es que empecéis por poca cantidad si el ingrediente no lo conocéis, y si os parece muy agresivo id poco a poco añadiendo un poquito más hasta que hayáis encontrado el punto adecuado. A mí me encanta "el sabor", no suelo cortarme a la hora de aliñar, tengo que reconocer que a veces me he pasado un poquito, con esa experiencia en la próxima vez pongo más atención y lo reduzco.

Esta ensalada, que hago hace tiempo, me gusta mucho ya que puede ser plato único, lo lleva todo incorporado y además no carga demasiadas calorías.





Ingredientes:


- Pechugas de pavo 4.
- Lechuga grande 1.
- Algo de aceite para asar la carne.- Algo de sal para la lechuga.
- Pistachos.

Para el aliño o vinagreta:

- Aceite de oliva 8 cdas. soperas.
- Vinagre 2 cdas. soperas.
- Mermelada de cerezas 50 gr.


Para macerar la carne:

- Salsa de soja 3 cdas.
- Whisky 3 cdas.
- Ajos 2.
- Pimienta.
- Sal.



Elaboración:

 



De un día para otro preparamos la vinagreta para que se integren los sabores. Mezclamos cuatro medidas de aceite con una de vinagre, ponemos sal, pimienta y la mermelada. Dejamos tapada en el frigo.










Al día siguiente maceramos los filetes de pavo, con el ajo picadito, el whisky y la soja. Salpimentamos. Dejamos un par de horas en la maceración.








Lavamos bien la lechuga y escurrimos del agua retenida, colocándola en una fuente de servir, la salamos ligeramente.
 





Pasamos la carne (sin el jugo) por una sartén untada de aceite y la asamos por los dos lados a fuego fuerte.







Enseguida cortamos los filetes en tiras de un dedo aprox. y los colocamos encima de la lechuga. Aliñamos con la vinagreta de cerezas y el centro lo rellenamos con los pistachos. Servimos enseguida para que llegue a la mesa templada.

miércoles, 27 de mayo de 2015

PASTELES DE SALMÓN AHUMADO



Aparentemente, al verlos, no sospechamos lo que llevan dentro. No tenemos que buscar complicación donde no la hay, son sándwiches (de hecho los hago usando pan de molde) revestidos con salmón ahumado, lo que hace que ganen categoría. Estos pasteles quedan muy bien para una noche calurosa o de verano acompañados con una buena ensalada, o precedidos de una rica vichyssoise, con ellos convertimos esta cena en una comida fresca y a mi parecer de buen gusto.

No son nada complicados de hacer y cuando los probéis, os aseguro que no será la última vez que los pongáis en vuestra mesa. Me gustaría que tuvieseis un buen recuerdo mío si os decidís a hacerlos.
Si decidís prepararlos con antelación no olvidéis cubrirlos con film y siempre guardados en el frigo.




Ingredientes para 4 pasteles:


- Salmón ahumado en filetes 250 g.
- Pan de molde sin corteza ocho rebanadas.
- Espárragos blancos finos 150 g.
- Mayonesa espesa 2 cdas. soperas colmadas.
- Atún en aceite 2 latitas.
- Decoración: al gusto. Yo le he puesto aceitunas negras sin hueso y láminas de aguacate con unas escamas de sal Maldon.
- Regad con un hilo de aceite.




Elaboración:






Trituramos los espárragos sin el agua, con el atún, sin el aceite. Hacemos un puré fino, en el que no se aprecien las hebras.







Ponemos en un bol esta pasta y añadimos la mayonesa espesa, mezclando bien.

Cortamos por la mitad las rebanadas de pan de molde. Untamos las caras con la mezcla y después los lados (la parte de abajo que pega al plato no se unta).


 





Cubrimos con los filetes de salmón y tapamos los huecos con los recortes, quedan muy bien pegados y apenas se notan los cortes.






Decoramos a nuestro gusto y para que no se sequen regamos con un hilo de aceite de oliva suave. Si queremos más sabor podemos aderezar con cebollino o eneldo frescos.


domingo, 24 de mayo de 2015

TRIÁNGULOS DE CHOCOLATE BLANCO Y NUEZ


Veréis qué fáciles y resultones quedan estos triángulos de hojaldre. Sin apenas trabajo, con una buena materia prima y un horno disponible nos hacemos en un momento con un dulce delicioso para acompañar el café o el té de la tarde.

Siempre lo estamos diciendo, el hojaldre da mucho juego, es cuestión de que le sepamos sacar partido. Os traigo una propuesta que os tiene que gustar, que no necesita de grandes cocineros. Receta fácil, como casi siempre.

¡Vamos con ellos!




Ingredientes:


- Plancha de hojaldre rectangular 1.
- Chocolate blanco especial fundir.
- Nueces.
- Azúcar glas.
- Chocolate negro especial fundir (opcional).







Elaboración:


Dividir el hojaldre en cuadrados, de igual medida, con un tamaño proporcionado. Colocar en el centro de cada uno un trozo de chocolate blanco y un trozo de nuez (enteros o partidos, mejor opción es la última, al menos con esta marca de chocolate). Doblar en triángulo y presionar para unir bien los bordes, si no queda bien pegado pincelar con un poco de agua.


 




Hornear (horno precalentado) a 200 ⁰C, sobre papel sulfurizado, más o menos quince minutos, deben quedar rubio dorado.




 





Sacar y espolvorear con azúcar glas. Si os gusta, fundir chocolate negro en el microondas, a intervalos cortos, y trazar encima unos hilos con él (jeringa pastelera o boquilla pequeña de manga).






jueves, 21 de mayo de 2015

REVUELTO DE AJETES Y GAMBAS Y MONTADITO EXPRÉSS



Se pusieron de moda este tipo de revueltos sobre los años ochenta, ahora, como que están un poco en desuso. Me dieron ganas de cocinarlos, ya que hace tiempo no los he hecho, cuando en el súper vi los manojos de ajetes expuestos en la zona de verduras. Como alguna vez os he dicho me atraen mucho las verduras y "se me pegan a las manos", raro es que en la cesta de mi compra semanal no entren, como poco, ocho o nueve verduras diferentes. Pensé que tal vez alguien no supiera cómo cocinarlos, me ha parecido que entre distintos preparados la mejor opción y más conocida (o popular) es la del revuelto con gambas.

Y para los más atrevidos, un combinado exprés de lo más suculento, que aconsejo no os perdáis.



Ingredientes:


- Ajetes o ajos tiernos 2 manojos.
- Gambas arroceras (blancas) ¼.
- Huevos L, 2.
- Aceite de oliva 4 cdas.
- Sal.
- Para el montadito, además: lonchas de jamón ibérico de bellota.






Elaboración:






Lavar los ajetes. Cortar y desechar las raíces y la mitad de la parte verde del tallo. Trocearlos del tamaño de 1 cm. más o menos. El bulbo por la mitad.







Sofreírlos en el aceite a fuego medio, sin revolver demasiado para no romperlos, con un poco de sal, durante diez, doce minutos.

Pelar las gambas. Batir los huevos.







Incorporar las gambas, un par de minutos antes que los huevos, sobre los ajetes. Cuajar al gusto. Servir enseguida.








Para elaborar el montadito disponer una lonchita de jamón y colocar una cucharada colmada del revuelto encima, cubrir con otra lonchita, coronar con unas gambas ¡buenísimo!


lunes, 18 de mayo de 2015

BRUSCHETTA DE PAN SICILIANO



De aquel pan de la pasada receta ¡ni las migas! :-) Pero como me comprometí cumplo lo dicho y aquí os dejo la receta con otro pan que he tenido que volver a hacer, ahora más pequeño.Os comentaba de lo bueno que es para hacer bruschettas, he comprobado que para mí lo es. Su miga, por sus características especiales, se presta como las mejores para elaborarlas. Si queréis conseguir un mejor resultado debéis dejar el pan un par de días o tres, así saldrán mucho mejor.

El origen de las bruschettas es italiano, de la Toscana, concretamente. Se trata de rebanadas de pan tostadas a las que no les falta el ajo, el tomate y la albahaca. Desde su invención, se han modificado sus ingredientes, siendo hoy día fácil encontrarlas con queso, jamón o cualquier cosa que se nos ocurra, ¡la imaginación al poder! Se consideran un antipasto, aperitivo, entremés y son muy populares en toda Italia. Si no podéis contar con este pan, porque  no os atrevéis a hacerlo, o simplemente no tenéis ganas, no os  apetece, intentadlo con algún otro, no os debéis perder esta combinación tan sabrosa.



Ingredientes:


- Pan siciliano en rebanadas de 1 cm de grosor (yo las he cortado por la mitad).
- Ajos.
- Tomates.
- Guindilla seca roja.
- Hierbabuena.
- Aceitunas negras.
- Aceite de oliva.
- Sal.




Elaboración:

 




Tostar al punto las rebanadas de pan. Untarlas con ajo crudo.





 




Pelar los tomates, retirar las semillas y cortar en daditos.

Pelar y picar menudo los ajos.










Cortar unos aritos de guindilla (sin semillas).








Sofreír en aceite, no demasiado (el tomate debe quedar casi entero, el ajo preferible que se dore un poquito) y salar.

Extender sobre el pan, picando encima algo de hierbabuena (es mi aportación a la receta para darle un toque fresco, en lugar de albahaca). Añadimos unos aros de aceitunas negras. Regamos con un hilito de aceite crudo antes de servir.


viernes, 15 de mayo de 2015

PAN SICILIANO



Para hacer este pan, al que le tenía muchas ganas, he buscado recetas en distintos sitios y ésta es la que me ha convencido más, que pertenece, con algunas diferencias, a C. Bretherton. Otro día probaré con otra receta, que me tiene indecisa. No he hecho nunca panes con sémola de trigo y estaba intrigada con su textura rústica.

Como os decía, tenía capricho por él y sólo me quedaba animarme y ver resultados. Es un pan ideal para las bruschettas italianas (y como tal, para tostadas) por las características especiales de su miga.

Nos ha gustado mucho, aunque la próxima vez le pondré una chispita más de sal, quedó un poco soso para mi gusto. Me dejó sorprendida el gran pan que salió del horno ¡tremendo, diría yo!.

Este pan necesita de un impulsor, que es un preparado que se elabora con al menos doce horas (máximo 24 hr.) de antelación y que se deja tapado durante este tiempo, mientras que en el frigo hace su función.

Si le tenéis cogido el truquillo a esto de la fermentación "es pan comido" jajaja... Quiero animaros con el pan, a ver si lo consigo.


 


Ingredientes para hacer el impulsor:


- Sémola de trigo fina 100 g.
- Levadura seca de panadero ½ cdta.
- Aceite de oliva suave para engrasar el bol.






Ingredientes para el pan:


- Sémola de trigo fina 400 g y algo más para amasar.
- Levadura seca de panadero 1 cdta.
- Sal fina 1 cdta.
- Semillas de sésamo.
- Huevo 1, para abrillantar.





Elaboración:


Disolver la levadura en 100 ml. de agua templada. Volcar sobre la sémola, integrando con una cuchara de madera. Debe quedar una pasta rugosa. Aceitamos un molde mediano y dejamos tapado con film. Lo ponemos en la nevera a esperar el tiempo indicado.





 

Para hacer el pan usaremos 200 ml. de agua templada, disolveremos en ella la levadura (1 cdta.). Dejamos diez minutos reposando. Pasado este tiempo ponemos en un bol el impulsor que tiene que haber crecido algo, la sémola, la sal y la levadura.
Mezclamos primero con la cuchara de madera y luego pasamos a la encimera enharinada con sémola. Amasamos diez minutos.

La ponemos en un cuenco aceitado y cubierta con film dejando levar en sitio cálido alrededor de dos horas, hasta que doble su tamaño.

 




Desgasificamos sobre sémola en la encimera, amasando cinco minutos más. Formamos una bola prieta, es la manera tradicional que se le da este pan. Cubrimos con un paño y volvemos a dejar levar una hora más. De nuevo crecerá el doble.





Encendemos el horno a 200 ⁰C y no introducimos el pan hasta pasados diez minutos.






Barnizamos la superficie del pan con el huevo batido y distribuimos las semillas de sésamo por encima.







Horneamos de 25 a 30 minutos. Oreamos sobre una rejilla, antes de comer. Aquí abajo véis su miga y su textura. En la próxima receta os dejaré una bruschetta deliciosa.



martes, 12 de mayo de 2015

LENGUA DE VACA ESTOFADA


No hace mucho tiempo que he tenido la oportunidad de volverla a cocinar (no la suelo hacer) y como fue con ocasión de una reunión grande con amigos y conocidos hubo quienes me pidieron la receta. Lo pensé con antelación y me dije que debía fotografiar el paso a paso, previendo que iba a ocurrir ¿Qué pasa con la lengua, y otras llamadas vísceras de animal? que siempre hay quienes no las comerían nunca, aunque no hubiera otra cosa que echarse a la boca. Por el contrario hay quienes aprecian enormemente este tipo de, llamémosles, carnes ("lo son" pese a quien le pese, que no verdura, ni pescado, ni huevos... jajajaja).

Si partimos de la base de que el comensal en cuestión, desconoce lo que come (y no es vegetariano) ¡pues tan ricamente! Es más, te preguntará en dónde has comprado esa ternera tan deliciosa y con esa textura tan agradable, sin nada de grasa. Si te atreves a decirle que se trata de lengua de vaca, te pondrá cara de sorpresa o de "no me gusta" xD. Lo más fácil es que no siga comiéndola. Si es persona razonable, coherente y sabe apreciar un bocado especial no le importará y dirá que es buena y sabe bien, la comerá más veces seguro ¿No nos comemos los callos, las orejas, el morro, el hígado, los riñones, los sesos, las mollejas, las criadillas, el rabo, las manitas...? ¿ pues por qué no también la lengua?

Después de que leáis la forma tan escrupulosa con la que se limpia, que ni un embutido lo está más, tal vez me cambiéis de pensamiento y si la probáis os garantizo que os gustará para siempre.

Esta receta era de mi madre, que la cocinaba bien poco (a veces mechada), a petición de mi padre al que le fascinaba. Yo os la paso tal como la recuerdo, puedo haber cambiado, olvidado algo "en el camino", pero no el "dejarla caer", también en contadas ocasiones, en mi cocina.


 


Ingredientes:




Para cocerla:
- Lengua de vaca 1kg  y ½ (aprox.)
- Cebolla grande 1.
- Clavos 15.
- Laurel 2 hojas.






Para la salsa:
- Sal (puede no ser necesaria).
- Pimienta negra recién molida.
- Cubitos de carne Knorr 2.
- Puerro 1.
- Cebolla ½.
- Zanahorias 2.
- Aceite de oliva 6 cdas.
- Harina 1 cda. colmada.
- Vino blanco bueno, tipo Jerez o amontillado (es optativo, yo no le puse).



Elaboración:


Hoy día se venden muy limpias, no obstante la lavaremos aún mejor. Retiramos grasas si las tiene y la pasamos al fregadero para lavarla, dejando caer el agua sobre ella un par de minutos. A continuación la sumergimos una hora en agua con un poco de sal. Con un cepillito de uñas (sin usar) la frotamos por la superficie, enjuagándola varias veces.

 




Ponemos la olla a presión (normal) con agua y esperamos que hierva, echándola dentro. Tapamos y dejamos hervir diez minutos.










Tiramos el agua y esperamos a que se temple para después pelarla entera con un buen cuchillo.




 




Volvemos a ponerla en la olla con la cebolla, los clavos, el laurel, la zanahoria en rodajas y las pastillas de caldo. Cubrimos de agua (sólo cubrir). Dejamos que hierva treinta minutos. Reservamos el caldo.







En una sartén con aceite pochamos el puerro y la cebolla. Trituramos con caldo de la cocción y colamos. Tostamos la harina en una sartén, sin aceite, cuando haya conseguido un color marrón oscuro (no quemado) le añadimos caldo de cocer la lengua y diluimos bien para no dejar grumos. Unimos al batido de cebolla y puerro.






Agregamos más caldo de la cocción (250 ml. aprox.) y  llevamos al fuego sumergiendo la lengua cortada en bisel. Cocemos quince minutos más. Ponemos pimienta molida, controlamos la sal y el espesor de la salsa, que de haber quedado líquida engordamos con una cucharadita de Maizena diluida en un dedo de agua fría.





En los últimos cinco minutos añadimos la zanahoria. Servimos caliente.