¡Hola, Bienvenidos!

Mi nombre es Alicia, como otras blogueras de la red, "todo lo bueno abunda", y no tengo abuelas, que sí que las tuve y una de ellas escribió un libro de recetas en los años cincuenta. Sus cinco hijas "lo han llevado a sus vidas como un equipaje de mano". A mí, algunas me llegaron a través de mi madre, Blanca, con quien aprendí a querer a la cocina. Este blog es para hacerle un homenaje.

Son recetas sin complicaciones que pongo al alcance de aquellas personas que tengan interés en conocerlas y que quieran pasar un rato divertido conmigo.


martes, 5 de febrero de 2013

GUISANTES FRESCOS A LA MENTA PIPERITA CON JAMÓN DE TREVÉLEZ







Ingredientes:


- Guisantes frescos.
- Menta piperita.
- Jamón de Trevélez.
- Aceite de oliva.
- Un poco de sal.










Elaboración:





Calentar aceite en el punto de templado y sumergir las lonchas de jamón que se quieran poner. Retirar de la hornilla en cuanto cambien el color y reservar. No debemos subir la temperatura del aceite que debe permanecer a temperatura baja, si es que queremos conseguir la textura deseada.




 

Añadimos ahora los guisantes y los confitamos quince minutos cubiertos de aceite y con la tapadera puesta (sin tapar del todo, porque como ya sabéis puede rebosar y os lleváis un disgusto), los dejaremos hacer con varias ramitas de menta y un poco de sal. No los mováis, ni los toquéis, dejadlos a su amor.

Truco: Si no disponéis de menta, podéis sustituirla por un sobre de infusión poleo-menta, que prepararéis aparte en un poquito de aceite, procediendo como habitualmente en una infusión, y después, cuando se hayan emplatado los guisantes, rociarlos con un poco de este aceite.











Terminados de hacer y escurridos de su aceite, emplatarlos rodeados de ese buen jamón.
 
 

La verdad es que los guisantes frescos tienen un sabor muy diferente de los congelados, y a mí particularmente, me gustan hasta crudos. No menosprecio para nada los de las grandes marcas, porque a buena cocinera que se precie no se le resiste nada y puede convertir hasta la suela de un zapato en un maravilloso Chateaubriand.

No hay comentarios:

Publicar un comentario