¡Hola, Bienvenidos!

Mi nombre es Alicia, como otras blogueras de la red, "todo lo bueno abunda", y no tengo abuelas, que sí que las tuve y una de ellas escribió un libro de recetas en los años cincuenta. Sus cinco hijas "lo han llevado a sus vidas como un equipaje de mano". A mí, algunas me llegaron a través de mi madre, Blanca, con quien aprendí a querer a la cocina. Este blog es para hacerle un homenaje.

Son recetas sin complicaciones que pongo al alcance de aquellas personas que tengan interés en conocerlas y que quieran pasar un rato divertido conmigo.


martes, 5 de febrero de 2013

TORTILLA DE COLLEJAS








Ingredientes:


- Un buen manojo de collejas (Reducen mucho).
- Huevos.
- Sal. 
- Aceite de oliva.


 Elaboración:




Deshacer los ramitos de las collejas separando las hojas, tirando los troncos más duros y lavar bajo el grifo para quitar algún resto de tierra o bichillo.



Blanquear (sumergir en agua hirviendo en un corto espacio de tiempo) con un poco de sal, con cuidado de no salar mucho, pues las collejas como otras verduras cogen mucho la sal, y podríamos estropearlas. Será suficiente cocerlas durante tres minutos.





Después de esto, las pasaremos a un escurridor, presionando con una cuchara, a fin de exprimir al máximo el agua que les ha quedado.


Preparamos una sartén con un poquito de aceite y salteamos las collejas impregnándolas bien con la grasa durante dos o tres minutos.




Mientras, batimos unos huevos con una pizca de sal.

 


Mezclamos con los huevos batidos y elaboramos la tortilla cuajando por ambos lados.







 Truco: Si tememos que se nos agarre la tortilla, hay un truco que mi madre ponía en práctica, y que a veces funciona: Es quemar un poco de aceite en la sartén, con precaución, no vayáis a salir ardiendo, y después cocinarla normalmente. Yo prefiero tener una sartén para tortillas y revueltos, no la meto en el lavaplatos, la lavo con agua templada con esponja y detergente suaves: ¡Es un tesoro tener una sartén en condiciones!







Por si no conocéis las collejas, os diré que se trata de una planta silvestre, pero que también podemos encontrarlas en algunas fruterías. La mejor época del año es de febrero a marzo. Si las recogéis del campo, no arranquéis la raíz, solamente cortad las hojas para no exterminarlas y que vuelvan a brotar. De este modo podréis tener un lugar al que volver a recolectarlas. :)






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