¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

lunes, 24 de junio de 2019

TORTITAS DE CALABACÍN Y ZANAHORIA CON SALSA DE YOGUR



  
Si nos pusiéramos a pensar en una receta vegetariana que agradara a muchos, y en especial a los peques, ésta podría ser una de ellas. Para no olvidarla la dejo en mi blog así podréis verla cuando os apetezca. La haréis más de una vez, fijo, porque las tortitas que hoy os traigo están muy, muy ricas.

Con pocos ingredientes y económicos, y sin tener muchas nociones de cocina vais a quedar sorprendidos con ellas.

Son recetas que guardo en borradores y que esperan su momento para salir "al estrado".

Aquí os dejo la explicación detallada para no dejar nada sin contar.

Ingredientes:

Calabacín mediano 1.
Zanahoria grande 1.
Diente de ajo.
Huevo 1.
Miga de pan (½  barra normal).
Comino molido 1 cdta.
Pimienta negra recién molida.
Pan rallado.
Sal.
Aceite de oliva.

Salsa de yogur:

Yogur griego (sin azúcar) 1.
Pimentón ahumado 1 cdta.
Aceite de oliva 1 cda.
Sal.
Cebollino.



Elaboración:

Lava el calabacín y sin quitar la piel rállalo. Ponlo a escurrir en un colador ½ hora. Mientras, pela y ralla la zanahoria.

Mezcla las dos verduras y agrega el ajo también rallado. Añade el huevo, el pan remojado y estrujado, desmenuza.

Sazona con la sal, la pimienta y los cominos molidos. Une la masa.

Resulta una masa muy húmeda por el exceso de agua que contiene el calabacín, por eso iremos cogiendo porciones de igual o parecido tamaño, entre las manos ligeramente aceitadas, y presionaremos hasta que no salga prácticamente líquido. Forma unas pequeñas “hamburguesas” ayudándote con los dedos para redondear los bordes.

Pasa por pan rallado para que quede compactada la tortita.




Fríe en buen aceite de oliva hasta dorarlas, volviéndolas del otro lado en medio de la fritura. Pasa a papel de cocina y sirve.


Acompaña las tortitas con la salsa de yogur, habiendo mezclado bien sus ingredientes.
  



Aunque lo suyo es comerlas calentitas os animo a probarlas frías.






viernes, 7 de junio de 2019

CREMA FRÍA DE PEPINOS





Después de que hayáis probado esta crema me diréis que cómo no sabíais de ella, pero por lo buena que está. Seguramente que muchos de vosotros no la conocéis.

Encontré la receta de casualidad hace algunos años, sin embargo ya no recuerdo dónde. Tanto es así que creo tenerla casi olvidada y ahora, estos días que he vuelto a hacerla, no sé si he conseguido reproducirla tal como era. Os pasará también, que sin saber la razón dejamos de poner un plato.

Me inspiré en el tzatziki para repetirla, me quería sonar que por ahí andaban los tiros, jajaja...

A muchas personas les resultan indigestos cuando los comen crudos. Aún peor caerán si lo que requiere una crema es una cantidad suficiente para conseguir esa textura. Serán necesarios unos cuantos de ellos. Pero no!!! Sorpresa!!! Los pepinos se rehogan y después se cuecen, así se evita que puedan repetirse.

Os animo a poneros las botas este verano con esta crema. Aprovechad sus cualidades, entre las que están el ser asequible y económica.


Ingredientes:

Pepinos 3-4 medianos.
Cebolla ½.
Ajo 1.
Hierbabuena.
Yogur griego 1.
Aceite de oliva 4 cdas.
Pimienta negra recién molida.
Sal.

Elaboración:

Rehoga en el aceite la cebolla en juliana y el ajo entero y sin piel. Añade los pepinos pelados y troceados en dados. Salpimenta. Después de diez minutos rehogando a fuego bajo, procurando no dorar, tritura con la batidora y haces un puré fino. Añade al batido unas hojas de hierbabuena y tritura también. Por último agrega el yogur sin dejar de batir.
Introduce la crema en el frigorífico dos o tres horas antes de servir. Puedes poner unos cubitos si te gusta más fresca. Decora.



Para mis amigas.






miércoles, 29 de mayo de 2019

CINTA DE LOMO EN ESCABECHE






  
Hace tiempo que no publicaba nada y es que te metes en una espiral que te absorbe y ya no encuentras el momento apropiado para hacerlo.

Tenía pendiente dejar esta receta de hoy a mi querida amiga Julia, que me ha pedido que se la deje, y como lo mejor es sin lugar a dudas hacerlo por aquí, pues lo hago encantada de mil amores.

No tendré inconveniente en hacer lo mismo cuando me solicitéis alguna otra receta que os apetezca tener.

Espero que a más de uno de vosotr@s se os antoje prepararla porque realmente merece la pena y como vais a ver es simple y con ingredientes fáciles de encontrar. Este lomo es sabrosísimo y tanto fresquito como templado, es un bocado muy especial.

De forma irremediable se acercan los calores y os va a venir de "perlillas" tenerlo hecho. En verano lo mantengo guardado en frío y voy sacando cada vez que el tiempo no llega para meterme en comidas más elaboradas. Después, ya hecho, podréis servirlo cortado en laminitas. Se conserva muy bien y puede durar hasta un par de semanas en el frigo.


 
  
Ingredientes:

- Cinta de lomo de cerdo 1 kg y ½.
- Cebolla ½ o 1 (según tamaño).
- Ajos ½ cabeza.
- Zanahorias 2-3.
- Laurel 2 hojas.
- Tomillo un manojito.
- Clavos de olor 4-6.
- Vinagre de Jerez 100 ml.
- Vino de Jerez o amontillado 100 ml.
- Caldo de carne Knorr 2 pastillas (o caldo preparado).
- Aceite de oliva 200 ml.
- Pimienta en grano (al gusto).
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.



  
Elaboración:

Dora en el aceite por todos lados la cinta, sazonando con sal y pimienta.

Vuelca, cuando el lomo esté bien tostadito y con cuidado de no salpicarte, el vinagre de Jerez. Después añade el vino. Deja que hierva un par de minutos.

Cubre con el caldo de carne o agua con dos pastillas de Knorr, añadiendo el resto de los ingredientes (las zanahorias cortadas en trozos regulares). Tapa la olla y cuece a fuego mediano alrededor de una hora si lo quieres más tierno (yo lo pongo siempre en la exprés).



Deja que enfríe. Cuela el caldo (no conviene dejarlo sin colar porque se pueden estropear los vegetales, más si pensamos en conservarlos varios días). Mete al frío y sirve cuando lo necesites.




viernes, 12 de abril de 2019

HUEVOS RELLENOS DE SALMÓN CON MUSELINA DE ESPÁRRAGOS VERDES


 



Hoy tengo especial interés en  daros esta receta. Pienso que es otra de mis estrellas de cocina, pero no lo vais a saber hasta que la hayáis probado,  por descontado contando con que los ingredientes que lleva os gusten. No os lo pongo difícil porque me consta que cocinar con dificultades no apetece mucho.
Para que os quede bien es importante que sigáis mis pasos, no voy a pasar nada por alto.
Poned interés en su elaboración ¡y hecho!

Ingredientes:

- Lomos de salmón congelados (no muy grandes) 2.
- Bote de espárragos verdes (pequeño).
- Huevos L, cocidos, 4.
- Puerro, un trocito.
- Mantequilla 4 nueces aprox.
- Salsa de tomate.
- Nata de cocinar, 1 brick (poco menos).
- Mozzarella.
- Eneldo seco 1 cdta. colmada.
- Pimienta blanca molida.
- Sal.

Elaboración:

Descongela el salmón y elimina pieles (a mí me gusta dejar algo de la piel porque da suavidad, además de que aporta sustancias beneficiosas) y espinas. Trocea menudo.

Quita la cáscara a los huevos y corta a lo largo, vaciando las yemas. Chafa las yemas. 



Rehoga en dos nueces de mantequilla y a fuego medio el puerro, cuidando que no se queme.

Añade el salmón sazonando con sal, pimienta blanca y eneldo. En cuanto cambie de color lo retiras (así no se secará mucho). Incorpora las yemas.
  

Saltea los espárragos con la otra nuez de mantequilla, habiéndoles retirado el agua de conserva, bien escurridos. Después tritura con la nata hasta mezclar perfectamente. 


Pon una base de tomate cubriendo el fondo de una besuguera. Rellena los huevos con la pasta de salmón y colócalos encima. Cubre con la muselina de espárragos.

Distribuye mozzarella rallada y pon una laminita de mantequilla en cada huevo.



Enciende el horno para gratinar. Cuando estén dorados los sirves.




lunes, 8 de abril de 2019

ALBÓNDIGAS DE PAVO EN SALSA DE NARANJA A LAS HIERBAS






Si tuviera que escoger una receta que me gustase mucho, ésta, sin lugar a dudas, sería una de mis elegidas.  Por lo tanto no me puedo quedar "el secreto" de cómo prepararla. Si algo está realmente bueno lo tenéis que saber, siendo el mejor regalo que os puedo dar el compartirla con vosotros.

No será imprescindible hacerlas de pavo, os propongo probar con otras carnes: pollo (en general aves), cerdo o mixtas con ternera...

He usado hierbas de mi jardín para dar un toque especial a las albóndigas y a la salsa. Me encanta ponerlas en mis guisos de manera discreta pues aportan notas muy agradables. En lugar de perejil, que es ingrediente casi obligatorio, he utilizado hinojo fresco, y para la salsa, nada mejor que una de mis hierbas favoritas (a mi parecer casa de maravilla con la naranja) y es la hierbabuena.

Os va a sorprender sin duda, seguid mis pasos y se convertirá en una de vuestras recetas favoritas.  Aviso que tengo más igual de ricas y saludables, jjj.

Me he ayudado de mi mini-robot de cocina de Braun para triturar.

Ingredientes:

- Solomillo de pavo, 1.
- Naranja entera (mejor ecológica), 1.
- Puerro, ½.
- Ajos, 2.
- Huevo L, 1.
- Pan (del día anterior remojado en leche), 3 rebanadas generosas (con el pan quedan más jugosas, si tenéis, usadlo mejor) o pan rallado 4 cdas.
- Caldo de pollo, de ¾ a 1 litro.
- Hinojo silvestre (una ramita).
- Hierbabuena (una ramita).
- Harina.
- Aceite de oliva, 6 cdas.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.

Elaboración:

Tritura el solomillo troceado con un ajo y el hinojo. Vuelca en un cuenco y sazona.
  

Añade el huevo y el pan. Mezcla bien.

  
Tritura la naranja troceada con su piel y sin huesos (muy bien lavada si no es ecológica) con la hierbabuena y reserva.



Corta menudos el puerro y el ajo restante y los rehogas en el aceite a fuego medio. Incorpora el triturado de naranja.

Forma las albóndigas pasándolas ligeramente por harina. Sin freír, colócalas en el sofrito y las cubres con el caldo de pollo. Cuece alrededor de 40 minutos, deberás ir añadiendo caldo a medida que lo necesiten. La salsa debe quedar en su punto de espesor.



Antes de servir comprueba el punto de sal y pimienta.

Recomiendo consumir el mismo día de prepararla, pues al incorporar la parte blanca de la naranja puede que de un día para otro comunique algo de amargor.

Para que quede suelta la hierbabuena, métela en una servilleta de papel al microondas, a 800 w, 2 minutos. Después podrás desmenuzarla y repartirla sobre tu guiso. Podrás hacer lo mismo con tus hierbas elegidas.



Esta es una pequeña aportación a “En Buena Onda”, de mis amigas Marisa de Thermofan y Elisa de Que no te falte un perejil.

 En Buena Onda

Esparce la hierbabuena por encima y adorna con una ramita de hinojo.



lunes, 25 de marzo de 2019

CROQUETAS DE PATATA Y BACALAO





              
Se acercan los días de Semana Santa, y como es típico en nuestra tierra, sacamos la tradición a la mesa un año más.

He buscado un momentillo para haceros llegar esta receta que tenía en mente subir hace bastante tiempo.

Es una receta antigua, pero que perfectamente encaja hoy día en nuestros gustos.

¿No os van a apetecer un par de ellas con una cerveza fresquita? Estoy segura que a más de uno sí. Muy propias para tapear en una terraza... o donde vosotros queráis.

Tal vez no sean las típicas croquetas portuguesas, aunque muy parecidas. El caso es que se devoran con la vista y están ¡para comérselas!

Como siempre os mando un saludo cariñoso a tod@s.

Ingredientes:

- Patatas medianas 3.
- Bacalao desalado (puesto a remojo 12 h. cambiando el agua 2-3 veces) 160 g.
- Ajos 2 dientes.
- Perejil un manojo.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal (si se necesita).

Para rebozar;

- Harina.
- Huevo batido.
- Pan rallado.

- Aceite de oliva abundante para freír.

Elaboración:

Asa las patatas al microondas 10 minutos. Gíralas de posición a la mitad del tiempo. Deja templar y les retiras la piel. Después las chafas con un tenedor.

Seca con papel de cocina y limpia el bacalao de pieles y espinas (de tenerlas). Trocea menudo.

Mezcla muy bien las patatas con el bacalao. Añade los ajos y el perejil picados. Tapa el recipiente y mete en el frigo una hora.

Es el momento de probar la sazón. Rectifica de sal, si la necesita, y pon la pimienta.

Incorpora el huevo a la mezcla.



Da forma a las croquetas. Pásalas primero por harina, luego por huevo batido y después por pan rallado.

Fríelas en abundante aceite de oliva (escoge un recipiente hondo y no muy grande para freírlas, así no gastarás en exceso). Mantén una temperatura constante, media, fríe de pocas en pocas para no enfriar el aceite y correr el riesgo de empaparlas o romperlas.


Pasa a papel de cocina y sirve. ¿Qué tal con un salmorejo?



viernes, 8 de marzo de 2019

POTAJE CON TAGARNINAS






Se nos van las tagarninas en nada y hay que aprovechar su momento. Hoy os voy a explicar cómo hacer un plato especial, con sabores muy buenos, ligero porque le puse pechuga de pollo, y al que no pensamos renunciar cada año, mientras se puedan conseguir. De no encontrarlas frescas, las podréis comprar también en conserva, generalmente se venden como cardillos. ¿Os suenan? ¿Las habéis probado alguna vez?

Si queréis hacer un plato vegetariano prescindid del pollo, mi intención fue hacer plato único y por eso le puse un poquito.

No dejéis de probar esta delicia de la gastronomía, poco usual hoy día y con toques de mi cocina familiar.

Aprovecho el momento y os envío un beso. Hasta otro día amig@s.


Ingredientes:


-Tagarninas frescas o conserva, 150 g.
-Garbanzos en conserva 250 g.
-Pechuga de pollo, en dados, un trocito.
-Cebolla picada, ½.
-Ajos picados, 2.
-Pimientos rojo y verde, picados, un trozo de cada.
-Tomate natural triturado, 4 cdas.
-Pimentón de la Vera, 1 cda.
-Cominos molidos, 1 cdta.
-Caldo vegetal o de carne, ½ litro (puedes sustituir por una pastilla).
-Aceite de oliva.
-Pimienta negra recién molida, al gusto y sal.



Elaboración:


En una cacerola pon 4 cdas de aceite y rehoga por orden, dejando un par de minutos entre una adición y otra: cebolla, ajos, pollo, pimientos, pimentón (un instante para no quemarlo) y tomate.

Sazona añadiendo el comino. Incorpora los garbanzos y las tagarninas (previamente cocidas en agua con sal durante 3 minutos).

Cubre con el caldo y cuece a fuego medio quince minutos.

Sirve.

NOTA: Las tagarninas hay que limpiarlas de la parte espinosa inmediatamente de recogerlas.



lunes, 28 de enero de 2019

TARTA MUY FÁCIL PARA S. VALENTÍN DE CACAO Y FRESAS






¡Hola a todos!

Aquí me tenéis de nuevo con un postre especial. Ahora, con ocasión del día de los enamorados. Tenía que dejárosla sí o sí, porque me consta que no os vais a intimidar con ella.

Sabéis quienes me leéis que me gusta trabajar con las gelatinas (respeto otras opiniones). Este postre las lleva para ayudar a solidificar las capas de cacao y fresas. Si necesito elaborar una preparación determinada, en la que es imprescindible usarlas, me decanto por ellas antes que por las cuajadas, pues al ser insípidas no me aportan sabores que no quiero que resalten sobre los demás y me acaben enturbiando los de fondo. Además, son buenas para el pelo, las uñas y en general para los huesos (eso que nos encontramos, diría nuestro dermatólogo 😉).
  
He querido darle un aspecto diferente (casi galáctico jjj...). Para eso me hice, como el que no quiere la cosa, con un envase (mi molde) de Lidl de unas hamburguesitas que compré. Pensé que haría bonita la presentación, y así me ha parecido a mí. Os lo cuento todo, por si os animáis con él y le dais una sorpresa a vuestra pareja, que pensará en cómo os las habéis ingeniado para dar esa forma tan original a la tarta. Es una manera de reciclar envases, aunque sea una sola vez. 

¿Qué os voy a decir? pues que me alegra estar con vosotros, que espero que seáis felices (ahora me vino a la mente una amiga que tengo, que siempre que me ve me hace esa pregunta: ¿eres feliz? Amiga, se hace lo que se puede... Me pones en la duda.

A mis compis, a mis seguidores, a mis lectores, a todos un beso grande y un hasta luego... si Dios quiere. Graciassssssss.


Ingredientes:

- Fresas (limpias) 180 g.
- Cacao en polvo puro desgrasado, 4 cdas.
- Queso Philadelphia 270 g. (una tarrina).
- Nata 35 % 200 ml. (un brick).
- Azúcar blanquilla 4 cdas. (podéis sustituir por vuestro edulcorante).
- Canela molida (opcional) 1 cdta. rasa.
- Hojas de gelatina neutra 6.
- Adornos al gusto (fresas, corazones de chocolate...).


Elaboración:






Lava bien las fresas y quita los rabitos. Tritura con la batidora (si quieres cuela, yo no lo hice porque me gusta darle aspecto natural). Reserva.






Hidrata sólo 3 de las hojas de gelatina en agua fría, diez minutos.

 



En un cazo calienta a fuego medio el queso, la nata, el azúcar y la canela (no dejes hervir). Remueve con una cuchara hasta integrar el azúcar y que quede todo bien unido. Separa en dos mitades (por ej. en 2 vasos).





Una de las dos mitades la reservas, tapada con film y en el frigo, hasta necesitarla.

La otra mitad, si es necesario vuelve a calentarla (puedes ponerla al microondas y calentarla ahí, cuidando no subirla demasiado de temperatura), no dejes que hierva y procura que no se agarre (fuego bajo). Añade el puré de fresas, disuelve. Estruja las 3 hojas de gelatina con la mano y pasa a este preparado integrando perfectamente.

Vuelca en el molde elegido cuando esté templada la mezcla. Distribuye bien, de manera suave, con ligeros movimientos. Tapa y pon al frigo, tres horas.


Pon a hidratar las otras 3 hojas de gelatina. Calienta la otra mitad de la mezcla de igual manera. Retira, agrega el cacao, remueve y pon las hojas de gelatina ya hidratadas y estrujadas dentro. Mezcla bien. Templa y vuelca despacito sobre la capa de fresas.



Tapa el molde y vuelve a poner en el frigo. Desmolda al día siguiente, así te asegurarás que ha solidificado bien.

Para servir pasa con cuidado un cuchillo de hoja plana y deja que caiga blando sobre la bandeja de presentación.

Adorna a tu gusto. Los corazones de chocolate son de Dr. Oetker y los compré en Alcampo.






martes, 11 de diciembre de 2018

SOLOMILLOS DE PAVO EN SALSA OSCURA DE ARÁNDANOS







Me he dejado caer por aquí para publicar esta receta. Saludo a todos con cariño. Aprovecharé y os felicito las Navidades, deseando que tengáis un bondadoso año 2019 (ahora se me hace raro hasta escribirlo).

Mando un abrazo especial a mi amiga y compañera IsabelRescalvo, de Cakes para ti. Seguro que ha preparado montón de cosas ricas y bonitas para esta Navidad. Y le pido perdón por esta memoria mía que para fechas es un desastre total 😩😩😩.

Mis amigas me la han pedido porque la quieren hacer en los días que se avecinan. Como vais a ver es muy sencilla y además no sale cara. Si tuvierais ganas, y ya metidos en faena, haced unos cuantos más y así alimentaréis a una tropa, suple bastante, o en su caso los guardáis en el frigo, que siempre viene bien para ir tirando algunos días.

Estas salsas se han puesto de moda y a los que hemos sabido apreciar los contrastes de sabores nos gusta de vez en cuando cocinar y comer algo diferente de lo habitual. Os diré a favor de esta receta que el pavo combina de maravilla con los arándanos. Es una receta de fiesta y lucirá perfecta en vuestra mesa.

Aquí os la dejo con mucho gusto.


Ingredientes:

  •        Solomillos de pavo 2.
  •         Pimienta negra recién molida.
  •         Sal.
  •         Ajos 2.
  •         Perejil fresco.
  •         Jamón serrano blanco (yo usé de Teruel).
  •         Harina.
  •         Aceite de oliva.


Para la salsa:

  •         Puerros 2.
  •         Cebolla 1.
  •         Ajo 1 diente.
  •         Perejil fresco.
  •         Vino de pasas (tipo Pedro Ximénez) 1 copa.
  •         Arándanos.
  •         Pastilla de caldo Knorr, 1.
  •         Agua (suficiente para cubrir los solomillos).
  •         Aceite de oliva.
  •         Sal (si se necesita).


Elaboración:

Abrir los solomillos (o pedir al carnicero que lo haga) con un cuchillo afilado. Extender. Salpimentar. Picar menudo el ajo y el perejil. Colocar unas lonchitas de jamón encima. Enrollar. Bridar.




Pasar ligeramente por harina y dorar en un poco de aceite por todos los lados girando las piezas. Retirar a una cacerola.




Estando aún caliente la sartén, desglasar con el vino, recogiendo todos los restos que se han quedado de freír la carne. Reservar.

Sofreír en tres cdas. de aceite los puerros, el ajo, unas ramas de perejil y la cebolla, cortados, hasta ablandar. Añadir un puñado de arándanos y rehogar un par de minutos más. Agregar a los solomillos. Verter el jugo de la sartén y cubrir con agua. Añadir la pastilla de caldo. Cocer quince minutos.





 




Triturar y colar la salsa, salvando algunos arándanos, que dejaremos enteros para el emplatado. Reducir si es necesario. Mantener caliente.







Quitar la brida a los solomillos y cortar en rodajas de un dedo aprox.  Colocar en una bandeja de servir. Presentar con algo de salsa y el resto ponerla en salsera.