¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

martes, 21 de enero de 2020

CROQUETAS DE VINO TINTO


 



Muchos os habéis sorprendido con mis croquetas, y como me comprometí a pasarlas al blog, aquí estoy para que conozcáis de primera mano esta receta tan singular.

Desde el principio os diré que para hacerlas no he tenido más que darle salida a ese vino de calidad que quedó de una comida navideña, y que estando abierto dudé si se gastaría antes de que fuera tarde. Por descontado debía pensar en algo diferente a lo habitual, que no fuera el simple hecho de ponerlo en un guiso o salsa.

La idea surgió a raíz del día de la croqueta, aunque llevaba tiempo meditando sobre la posibilidad de sacar algo interesante sobre el tema. Por probar nada se pierde, así aparecen muchas veces platos que nadie espera. Total, si no tiene éxito con no volver a hacerlas...
 1 +- 100 desperdicio 
Si os gusta el vino tinto, os gustarán sin lugar a dudas estas croquetitas, sí, porque lo ideal es que vayan en formato pequeño, no me valen los croquetones, es un bocado para aperitivo y así debéis comerlas. Un entrante a fin de cuentas.

Y como se trata de una receta de aprovechamiento quisiera que entrara a formar parte del proyecto de Marisa (Thermofan), si a ella le complace aceptarla. 




Os explico a continuación cómo las hice:

Ingredientes:

Vino tinto, Viña Ardanza (Rioja), 4 medidas de un vaso de vino.
Harina de repostería, 1 medida de un vaso de vino.
Puerro 1, la parte blanca.
Mantequilla 1 cda. sopera.
Aceite de oliva 3 cdas.
Pimienta blanca molida.
Sal.
Aceite de oliva suave para freír.

Para emborrizar, en este orden: Harina, huevo batido y pan rallado grueso.

Elaboración:

Lo conveniente antes de hacerlas es hervir el vino para que pierda parte de su fortaleza. Yo hago siempre las croquetas, echando los líquidos en frío, así es que espero a que haya enfriado.

Pon el aceite junto a la mantequilla en la sartén y rehoga el puerro cortado menudito.

Añade la harina y a continuación el vino tinto. Ajusta el punto de sal y pimienta.

Cuece de quince a veinte minutos moviendo continuamente hasta que veas que la masa se desliza suave y se separa de paredes y fondo de la sartén.

Vuelca en una bandeja y deja que se temple. Tapa con film y guarda al frío si no las van a liar de inmediato.

Dales forma y las pasas primero por harina, luego por huevo batido y por último por pan rallado.

Fríe en abundante aceite (en recipiente alto y no muy grande para no gastar en exceso) a temperatura mediana y de pocas en pocas para mantenerla constante. 

Ponlas en papel absorbente y sirve calentitas. ¡¡¡A disfrutarlas!!!



domingo, 12 de enero de 2020

BIZCOCHO RON MONTERO




  
Hola amig@s! 💕 ¿Qué tal vais? No quiero empezar sin mandaros un saludo cariñoso a todos los que me seguís, aunque sea desde la sombra, este blog está para que vengáis a verme siempre que se os antoje, yo encantada de recibiros siempre.

Vuelvo con una receta muy especial que hoy dedico a las empresas Ron Montero de la ciudad de Motril.

Recientemente lanzaron al mercado su nuevo producto que es una auténtica maravilla, el "Ron Café".

Me hice el compromiso de dedicarles una preparación para agradecer sus atenciones conmigo.

Así es que me puse a pensar en alguna cosilla que fuera realmente buena, y creo que he atinado 😉. Ahora os queda a vosotros probar y calibrar si merece vuestro aplauso. Sé por adelantado que os va a gustar porque está para derretirse de rica 👌.

De paso estreno mi fabuloso molde de Nordic Ware, regalo de mis queridos Reyes Magos, para envolver estos aromas y sabores fantásticos. Estoy como una "chavalilla" con zapatos nuevos. No sé si reír o llorar de satisfacción, jjj.

...Y sin más me voy a explicaros cómo hacer este maravilloso bizcocho con sabor a ron café.



Ingredientes:

Harina de repostería 60 g.
Maizena 60 g.
Levadura química, 1 sobre.
Mantequilla Asturiana tradicional, 125 g.
Chocolate Nestlé postres, 200 g.
Huevos L, 4.
Azúcar 125 g.
Ralladura de una naranja.


Elaboración:

Enciende el horno a 180 °C. Prepara el molde untando spray desmoldante, o mantequilla y después harina sacudiendo el exceso.

Pesa los ingredientes secos y tamiza en un bol (salvo el azúcar).
Funde el chocolate troceado con la mantequilla (mejor a temperatura ambiente), en el microondas a intervalos cortos y removiendo cada vez, o al baño María. Deja templar un rato.

Bate los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y dupliquen su volumen (5 minutos).


 
Sobre los huevos incorpora en tres veces la mezcla de harinas, de manera suave y envolvente para que no se baje el aire incorporado.

Añade por último el ron, el chocolate y la ralladura. Distribuye suavemente.




 



Vuelca en el molde y hornea a media altura, sobre la rejilla, alrededor de 45 minutos (según horno). Comprueba que está cocido presionando con un dedo el centro del bizcocho (con cuidado), o con aguja larga.





Os animo a probar el Ron Café, su sabor no tiene comparación. Ya me contáis.




viernes, 22 de noviembre de 2019

GALLETAS RÚSTICAS DE AVENA, CALABAZA DULCE, Y AVELLANAS






¡Hola amigos!

Seguramente me dabais por perdida, pero ya estáis viendo que me asomo tímidamente a estas páginas con la intención de pasar un ratillo con vosotros. Es un gusto comunicarme con todos los que me siguen y me aprecian.

Dije que era posible que abandonara, pero al final me puede más este mundo con lo que lleva aparejado, como es el reencuentro con personas muy especiales que aportan a mi vida energías positivas (no digo nombres, me consta que al leer esto cada uno de vosotros verá su nombre escrito en estas líneas).

Y por supuesto, lo que hoy es importante es una receta de galletas que hace tiempo me pidieron que pasara al blog algunas amigas. He tardado en hacerlo, pero al fin aquí están. Si os gustan los sabores y texturas diferentes, si os apetece lo natural, si preferís prescindir de grasas poco saludables... éstas son las vuestras. Pero si queréis rizar rizos y disfrutar a tope, nada mejor que tocar a la puerta de un buen chocolate negro y dejar que haga su "fantástica trastada" cubriéndolas, de eso yo no respondo jajaja.

¡Son tan fáciles que querréis hacerlas ya! Os dejo con los ingredientes.
  

Ingredientes:

- Calabaza dulce limpia y cruda, 200 g.
- Avena en copos 60 g.
- Avellanas crudas y sin piel 60 g.
- Huevo L, 1.
- Miel de flores, 1 cda.
- Bicarbonato sódico, 1 cdta.
- Canela molida, 1 cdta.
- Chocolate para fundir, especial postres, 200 g.



Elaboración:





Tritura la calabaza.












Coloca en un recipiente. Añade el huevo. Agrega el bicarbonato, la canela y la miel.







 




Incorpora la avena y las avellanas molidas o semimolidas. Mezcla y deja reposar (debe quedar húmeda).




 Forma bolas de aprox. 40 g, redondea los bordes aplastándolas ligeramente. Coloca en la bandeja de horno sobre papel vegetal (no crecen apenas). Hornea a 180 grados 12-15 minutos (según horno). Deja reposar y después orea sobre rejilla.




Si vas a cubrirlas de chocolate, fúndelo, troceado, en el microondas a intervalos cortos. Remueve en esos intervalos hasta que se haya fundido totalmente. Pasa las galletas y báñalas en el chocolate, sácalas ayudándote con dos tenedores y dejando que caiga el sobrante. Deja que sequen al aire sobre papel vegetal. ¡Y listas para comer!






-o0o-


Es un gusto para mí participar en el proyecto En Buena Onda de Marisa (Thermofan) y de Elisa (Que no te falte un perejil). Doy uso al microondas fundiendo el chocolate con el que he cubierto mis galletas.

 En Buena Onda


lunes, 24 de junio de 2019

TORTITAS DE CALABACÍN Y ZANAHORIA CON SALSA DE YOGUR



  
Si nos pusiéramos a pensar en una receta vegetariana que agradara a muchos, y en especial a los peques, ésta podría ser una de ellas. Para no olvidarla la dejo en mi blog así podréis verla cuando os apetezca. La haréis más de una vez, fijo, porque las tortitas que hoy os traigo están muy, muy ricas.

Con pocos ingredientes y económicos, y sin tener muchas nociones de cocina vais a quedar sorprendidos con ellas.

Son recetas que guardo en borradores y que esperan su momento para salir "al estrado".

Aquí os dejo la explicación detallada para no dejar nada sin contar.

Ingredientes:

Calabacín mediano 1.
Zanahoria grande 1.
Diente de ajo.
Huevo 1.
Miga de pan (½  barra normal).
Comino molido 1 cdta.
Pimienta negra recién molida.
Pan rallado.
Sal.
Aceite de oliva.

Salsa de yogur:

Yogur griego (sin azúcar) 1.
Pimentón ahumado 1 cdta.
Aceite de oliva 1 cda.
Sal.
Cebollino.



Elaboración:

Lava el calabacín y sin quitar la piel rállalo. Ponlo a escurrir en un colador ½ hora. Mientras, pela y ralla la zanahoria.

Mezcla las dos verduras y agrega el ajo también rallado. Añade el huevo, el pan remojado y estrujado, desmenuza.

Sazona con la sal, la pimienta y los cominos molidos. Une la masa.

Resulta una masa muy húmeda por el exceso de agua que contiene el calabacín, por eso iremos cogiendo porciones de igual o parecido tamaño, entre las manos ligeramente aceitadas, y presionaremos hasta que no salga prácticamente líquido. Forma unas pequeñas “hamburguesas” ayudándote con los dedos para redondear los bordes.

Pasa por pan rallado para que quede compactada la tortita.




Fríe en buen aceite de oliva hasta dorarlas, volviéndolas del otro lado en medio de la fritura. Pasa a papel de cocina y sirve.


Acompaña las tortitas con la salsa de yogur, habiendo mezclado bien sus ingredientes.
  



Aunque lo suyo es comerlas calentitas os animo a probarlas frías.






viernes, 7 de junio de 2019

CREMA FRÍA DE PEPINOS





Después de que hayáis probado esta crema me diréis que cómo no sabíais de ella, pero por lo buena que está. Seguramente que muchos de vosotros no la conocéis.

Encontré la receta de casualidad hace algunos años, sin embargo ya no recuerdo dónde. Tanto es así que creo tenerla casi olvidada y ahora, estos días que he vuelto a hacerla, no sé si he conseguido reproducirla tal como era. Os pasará también, que sin saber la razón dejamos de poner un plato.

Me inspiré en el tzatziki para repetirla, me quería sonar que por ahí andaban los tiros, jajaja...

A muchas personas les resultan indigestos cuando los comen crudos. Aún peor caerán si lo que requiere una crema es una cantidad suficiente para conseguir esa textura. Serán necesarios unos cuantos de ellos. Pero no!!! Sorpresa!!! Los pepinos se rehogan y después se cuecen, así se evita que puedan repetirse.

Os animo a poneros las botas este verano con esta crema. Aprovechad sus cualidades, entre las que están el ser asequible y económica.


Ingredientes:

Pepinos 3-4 medianos.
Cebolla ½.
Ajo 1.
Hierbabuena.
Yogur griego 1.
Aceite de oliva 4 cdas.
Pimienta negra recién molida.
Sal.

Elaboración:

Rehoga en el aceite la cebolla en juliana y el ajo entero y sin piel. Añade los pepinos pelados y troceados en dados. Salpimenta. Después de diez minutos rehogando a fuego bajo, procurando no dorar, tritura con la batidora y haces un puré fino. Añade al batido unas hojas de hierbabuena y tritura también. Por último agrega el yogur sin dejar de batir.
Introduce la crema en el frigorífico dos o tres horas antes de servir. Puedes poner unos cubitos si te gusta más fresca. Decora.



Para mis amigas.






miércoles, 29 de mayo de 2019

CINTA DE LOMO EN ESCABECHE






  
Hace tiempo que no publicaba nada y es que te metes en una espiral que te absorbe y ya no encuentras el momento apropiado para hacerlo.

Tenía pendiente dejar esta receta de hoy a mi querida amiga Julia, que me ha pedido que se la deje, y como lo mejor es sin lugar a dudas hacerlo por aquí, pues lo hago encantada de mil amores.

No tendré inconveniente en hacer lo mismo cuando me solicitéis alguna otra receta que os apetezca tener.

Espero que a más de uno de vosotr@s se os antoje prepararla porque realmente merece la pena y como vais a ver es simple y con ingredientes fáciles de encontrar. Este lomo es sabrosísimo y tanto fresquito como templado, es un bocado muy especial.

De forma irremediable se acercan los calores y os va a venir de "perlillas" tenerlo hecho. En verano lo mantengo guardado en frío y voy sacando cada vez que el tiempo no llega para meterme en comidas más elaboradas. Después, ya hecho, podréis servirlo cortado en laminitas. Se conserva muy bien y puede durar hasta un par de semanas en el frigo.


 
  
Ingredientes:

- Cinta de lomo de cerdo 1 kg y ½.
- Cebolla ½ o 1 (según tamaño).
- Ajos ½ cabeza.
- Zanahorias 2-3.
- Laurel 2 hojas.
- Tomillo un manojito.
- Clavos de olor 4-6.
- Vinagre de Jerez 100 ml.
- Vino de Jerez o amontillado 100 ml.
- Caldo de carne Knorr 2 pastillas (o caldo preparado).
- Aceite de oliva 200 ml.
- Pimienta en grano (al gusto).
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.



  
Elaboración:

Dora en el aceite por todos lados la cinta, sazonando con sal y pimienta.

Vuelca, cuando el lomo esté bien tostadito y con cuidado de no salpicarte, el vinagre de Jerez. Después añade el vino. Deja que hierva un par de minutos.

Cubre con el caldo de carne o agua con dos pastillas de Knorr, añadiendo el resto de los ingredientes (las zanahorias cortadas en trozos regulares). Tapa la olla y cuece a fuego mediano alrededor de una hora si lo quieres más tierno (yo lo pongo siempre en la exprés).



Deja que enfríe. Cuela el caldo (no conviene dejarlo sin colar porque se pueden estropear los vegetales, más si pensamos en conservarlos varios días). Mete al frío y sirve cuando lo necesites.




viernes, 12 de abril de 2019

HUEVOS RELLENOS DE SALMÓN CON MUSELINA DE ESPÁRRAGOS VERDES


 



Hoy tengo especial interés en  daros esta receta. Pienso que es otra de mis estrellas de cocina, pero no lo vais a saber hasta que la hayáis probado,  por descontado contando con que los ingredientes que lleva os gusten. No os lo pongo difícil porque me consta que cocinar con dificultades no apetece mucho.
Para que os quede bien es importante que sigáis mis pasos, no voy a pasar nada por alto.
Poned interés en su elaboración ¡y hecho!

Ingredientes:

- Lomos de salmón congelados (no muy grandes) 2.
- Bote de espárragos verdes (pequeño).
- Huevos L, cocidos, 4.
- Puerro, un trocito.
- Mantequilla 4 nueces aprox.
- Salsa de tomate.
- Nata de cocinar, 1 brick (poco menos).
- Mozzarella.
- Eneldo seco 1 cdta. colmada.
- Pimienta blanca molida.
- Sal.

Elaboración:

Descongela el salmón y elimina pieles (a mí me gusta dejar algo de la piel porque da suavidad, además de que aporta sustancias beneficiosas) y espinas. Trocea menudo.

Quita la cáscara a los huevos y corta a lo largo, vaciando las yemas. Chafa las yemas. 



Rehoga en dos nueces de mantequilla y a fuego medio el puerro, cuidando que no se queme.

Añade el salmón sazonando con sal, pimienta blanca y eneldo. En cuanto cambie de color lo retiras (así no se secará mucho). Incorpora las yemas.
  

Saltea los espárragos con la otra nuez de mantequilla, habiéndoles retirado el agua de conserva, bien escurridos. Después tritura con la nata hasta mezclar perfectamente. 


Pon una base de tomate cubriendo el fondo de una besuguera. Rellena los huevos con la pasta de salmón y colócalos encima. Cubre con la muselina de espárragos.

Distribuye mozzarella rallada y pon una laminita de mantequilla en cada huevo.



Enciende el horno para gratinar. Cuando estén dorados los sirves.




lunes, 8 de abril de 2019

ALBÓNDIGAS DE PAVO EN SALSA DE NARANJA A LAS HIERBAS






Si tuviera que escoger una receta que me gustase mucho, ésta, sin lugar a dudas, sería una de mis elegidas.  Por lo tanto no me puedo quedar "el secreto" de cómo prepararla. Si algo está realmente bueno lo tenéis que saber, siendo el mejor regalo que os puedo dar el compartirla con vosotros.

No será imprescindible hacerlas de pavo, os propongo probar con otras carnes: pollo (en general aves), cerdo o mixtas con ternera...

He usado hierbas de mi jardín para dar un toque especial a las albóndigas y a la salsa. Me encanta ponerlas en mis guisos de manera discreta pues aportan notas muy agradables. En lugar de perejil, que es ingrediente casi obligatorio, he utilizado hinojo fresco, y para la salsa, nada mejor que una de mis hierbas favoritas (a mi parecer casa de maravilla con la naranja) y es la hierbabuena.

Os va a sorprender sin duda, seguid mis pasos y se convertirá en una de vuestras recetas favoritas.  Aviso que tengo más igual de ricas y saludables, jjj.

Me he ayudado de mi mini-robot de cocina de Braun para triturar.

Ingredientes:

- Solomillo de pavo, 1.
- Naranja entera (mejor ecológica), 1.
- Puerro, ½.
- Ajos, 2.
- Huevo L, 1.
- Pan (del día anterior remojado en leche), 3 rebanadas generosas (con el pan quedan más jugosas, si tenéis, usadlo mejor) o pan rallado 4 cdas.
- Caldo de pollo, de ¾ a 1 litro.
- Hinojo silvestre (una ramita).
- Hierbabuena (una ramita).
- Harina.
- Aceite de oliva, 6 cdas.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal.

Elaboración:

Tritura el solomillo troceado con un ajo y el hinojo. Vuelca en un cuenco y sazona.
  

Añade el huevo y el pan. Mezcla bien.

  
Tritura la naranja troceada con su piel y sin huesos (muy bien lavada si no es ecológica) con la hierbabuena y reserva.



Corta menudos el puerro y el ajo restante y los rehogas en el aceite a fuego medio. Incorpora el triturado de naranja.

Forma las albóndigas pasándolas ligeramente por harina. Sin freír, colócalas en el sofrito y las cubres con el caldo de pollo. Cuece alrededor de 40 minutos, deberás ir añadiendo caldo a medida que lo necesiten. La salsa debe quedar en su punto de espesor.



Antes de servir comprueba el punto de sal y pimienta.

Recomiendo consumir el mismo día de prepararla, pues al incorporar la parte blanca de la naranja puede que de un día para otro comunique algo de amargor.

Para que quede suelta la hierbabuena, métela en una servilleta de papel al microondas, a 800 w, 2 minutos. Después podrás desmenuzarla y repartirla sobre tu guiso. Podrás hacer lo mismo con tus hierbas elegidas.



Esta es una pequeña aportación a “En Buena Onda”, de mis amigas Marisa de Thermofan y Elisa de Que no te falte un perejil.

 En Buena Onda

Esparce la hierbabuena por encima y adorna con una ramita de hinojo.



lunes, 25 de marzo de 2019

CROQUETAS DE PATATA Y BACALAO





              
Se acercan los días de Semana Santa, y como es típico en nuestra tierra, sacamos la tradición a la mesa un año más.

He buscado un momentillo para haceros llegar esta receta que tenía en mente subir hace bastante tiempo.

Es una receta antigua, pero que perfectamente encaja hoy día en nuestros gustos.

¿No os van a apetecer un par de ellas con una cerveza fresquita? Estoy segura que a más de uno sí. Muy propias para tapear en una terraza... o donde vosotros queráis.

Tal vez no sean las típicas croquetas portuguesas, aunque muy parecidas. El caso es que se devoran con la vista y están ¡para comérselas!

Como siempre os mando un saludo cariñoso a tod@s.

Ingredientes:

- Patatas medianas 3.
- Bacalao desalado (puesto a remojo 12 h. cambiando el agua 2-3 veces) 160 g.
- Ajos 2 dientes.
- Perejil un manojo.
- Pimienta negra recién molida.
- Sal (si se necesita).

Para rebozar;

- Harina.
- Huevo batido.
- Pan rallado.

- Aceite de oliva abundante para freír.

Elaboración:

Asa las patatas al microondas 10 minutos. Gíralas de posición a la mitad del tiempo. Deja templar y les retiras la piel. Después las chafas con un tenedor.

Seca con papel de cocina y limpia el bacalao de pieles y espinas (de tenerlas). Trocea menudo.

Mezcla muy bien las patatas con el bacalao. Añade los ajos y el perejil picados. Tapa el recipiente y mete en el frigo una hora.

Es el momento de probar la sazón. Rectifica de sal, si la necesita, y pon la pimienta.

Incorpora el huevo a la mezcla.



Da forma a las croquetas. Pásalas primero por harina, luego por huevo batido y después por pan rallado.

Fríelas en abundante aceite de oliva (escoge un recipiente hondo y no muy grande para freírlas, así no gastarás en exceso). Mantén una temperatura constante, media, fríe de pocas en pocas para no enfriar el aceite y correr el riesgo de empaparlas o romperlas.


Pasa a papel de cocina y sirve. ¿Qué tal con un salmorejo?