¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Me llamo Alicia. Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

jueves, 19 de julio de 2018

MIGAS DE PAN CON FRUTA






Quiero aportar al reto de Marisa  otra receta de aprovechamiento.

 http://thermofan.blogspot.com/2018/05/1-100-desperdicio-0.html


En unos días me despido de vosotros para volver después de mis vacaciones. Pensando en mi despedida estos días pasados he ido haciendo algunas otras preparaciones en las que he usado ingredientes muy básicos y económicos, que para no desaprovecharlos y que terminaran en la basura, pasarán a ser un plato digno en nuestra mesa. Me quedaré con alguno más sin publicar esperando a que haya otra ocasión cuando nuestra querida anfitriona nos diga.

Aunque ya tengo publicada esta receta, ahora quiero volver a hacerla para que veáis que incluso de un trozo de pan de dos días se puede hacer un plato bueno y bonito. Acompañado de fruta, además, muy saludable.

Ha sido normal en mi familia poner las migas con melón, llegado su momento álgido. Me consta, sin embargo, que en muchos hogares se suelen acompañar de otras frutas. Será porque casan bien.

Me quedó media barra de pan de trigo de espelta y me estaba reclamando a voces que lo usara en algo rico, fácil, y a pedir de boca me vino a la imaginación gastarlo de esta manera. De cualquier modo os servirá otro pan que sea desmigable, es decir, que al mojarlo, él mismo se deshaga entre las manos.

¿Gustáis?


 

Ingredientes:

- Pan de trigo de espelta (100 % masa madre) media barra.
- Ajos, media cabeza.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Frutas: cerezas, uvas...





Elaboración:

Moja el pan bajo el grifo, que el agua entre hasta el centro, sólo para dar humedad. Estruja bien entre las manos, que no quede agua de más. Desmenuza minuciosamente haciendo las migas (esto es lo más laborioso, por llamarlo de alguna manera).

Pon en una cacerola seis-ocho cdas. de aceite y dora en él los ajos machacados. Retira los ajos (puedes usarlos para guisos, sopas o arroces).



Vuelca las migas en ese aceite y sala con cuidado, el pan coge mucho la sal.

Impregna las migas con el aceite y mueve durante cinco minutos a fuego medio procurando que no se agarren al fondo, de ser así despega lo agarrado (no quemado) y sigue moviendo. Apaga el fuego y tapa la cacerola.




Al momento de servir calienta unos minutos más, soltando con la rasera las migas.






viernes, 13 de julio de 2018

TUMBET MALLORQUÍN






  
No quería despedirme de vosotros hasta haber publicado esta receta. En todo su esplendor están las hortalizas que lleva este plato emblemático de nuestras islas baleares.

El verano nos brinda el regalo de disfrutarlas a tope. Saludables y deliciosas, en su mejor época.

Hace tiempo que tenía ganas de dejároslo, y aquí lo tenéis ya.

Con él quiero mandar un beso grande a mi apreciada Nuria M, "pido su venia" esperando su aprobación, ella más que nadie sabe de esto. Y con mi pan me lo he comido, jajaja.

Un poquitín entretenido por su elaboración que necesita algunos pasos bien dados, pero con un resultado increíble. Si tenéis tiempo no dejéis de hacerlo, os lo recomiendo especialmente.



Ingredientes:

- Berenjena 1, mediana.
- Calabacín 1, mediano.
- Cebolleta 1, grande.
- Pimientos rojos (o verdes), 3.
- Tomates de pera, 4, grandecitos.
- Patatas medianas, 2.
- Ajos, 2 dientes.
- Harina.
- Aceite de oliva.
- Sal.


Elaboración:

Lava las hortalizas. Corta las berenjenas en rodajas de medio centímetro más o menos, igualmente los calabacines y las patatas. En láminas la cebolleta y los pimientos. Pon las berenjenas en un colador (con plato debajo) y esparce sal gorda, dejando una hora.




Dora, sin quemar, los ajos picados en 3 cdas, de aceite. Tritura los tomates, cuela y vierte sobre los ajos. Sala y pon un poco de azúcar. Deja que fría a fuego medio hasta que reduzca toda el agua.




Fríe las patatas y reserva. En ese mismo aceite rehoga la cebolleta, después el pimiento y por último el calabacín. Escurre el exceso de aceite de cada uno de ellos y aprovecha para la siguiente fritura. Sala prudentemente cada hortaliza.




Lava las berenjenas y las secas con papel de cocina, pasa por harina y las fríes, añadiendo más aceite.




Coloca en una bandeja, alternando, una capa de calabacín, otra de cebolleta, otra de berenjena, otra de pimiento y por último una de patatas. Vierte el tomate frito por encima. 



  
Sirve enseguida. Nosotros lo hemos tomado templado y nos ha resultado magnífico, pero si prefieres tomarlo caliente y se ha enfriado, puedes ponerlo en el horno o en el microondas unos minutos.





lunes, 9 de julio de 2018

TABULÉ DE TRIGO






Es el momento ideal para aprovecharnos de ensaladas de todo tipo.

No siendo "prusiana", versiono el tabulé original introduciendo como protagonista el trigo entero. Seguro que ya lo habéis visto por los supermercados, y puede que incluso "danzando" por la redes, en algunas preparaciones. Varias marcas conocidas lo venden desde hace tiempo, por lo cual no os será difícil encontrarlo en grandes superficies. Es fácil de cocinar, tan sólo seguir las indicaciones del fabricante que aconseja cocer diez minutos.

Si estáis aburridos de las clásicas ensaladas podéis probar con ésta, sé que os va a gustar.

Lo bueno que tiene es que se puede preparar con antelación, guardar en el frigo y servirla en el momento de comer.

Acompañada de una carne o pescado os arreglará más de un almuerzo, si queda, a la noche será un estupendo aperitivo.

Ingredientes:

- Trigo 125 g.
- Tomates prietos y rojos 3.
- Cebolleta ½.
- Pimiento verde ½.
- Manzana 1.
- Pasas sin hueso, un puñadito.
- Pepino ½ (opcional, yo no le puse).
- Almendras fritas sin piel (opcional).
- Hierbabuena (varias hojas).
- Zumo de limón (al gusto).
- Aceite de oliva 6 cdas.
- Pimienta negra molida.
- Sal.

Elaboración:

Pon agua a hervir con sal (como para cocer arroz o pasta). En cuanto hierva echa el trigo. Cuece diez minutos. Dispón en un colador y refresca bajo el grifo para detener la cocción.

Haz un picadillo con todos los ingredientes (si pones pasas y almendras las dejas enteras). Mezcla con el trigo.

Aliña a tu gusto con la sal, la pimienta recién molida, el aceite y el zumo de limón.

Deja la ensalada en el frigo, tapada con film. Sirve fresquita, adornada con algunas hojas de hierbabuena.







jueves, 5 de julio de 2018

HELADO DE LIMÓN SIN HELADERA






Se trata de una aportación más al mundo de los helados con algún toque diferente, pero sencillo como para que lo hagan los niños y les quede perfecto.

Como algunos no tenéis heladera, os doy una idea para que sin ella podáis probarlos en casa.

Es conveniente que pasadas cuatro horas en el congelador lo consumáis ya que si no se endurece fácilmente.

Otra ventaja es que no es necesario batirlo mientras se congela puesto que no se cristaliza.

Si os animáis con él comprobaréis que su sabor y su textura son fantásticos, así que si queréis no tenéis más que poneros manos a la obra.

Avisan que las temperaturas subirán en estos días ¡¡un horror!! No se estaba tan mal estos días pasados... así me habría quedado yo a pasar el verano. Nos prepararemos comidas que nos aporten frescor. ¿Tomamos un helado de limón?

No sé hasta cuándo publicaré antes del descanso veraniego, pero un par de recetillas más pueden ser.

Este helado se hace solo. Se come también, jjj.


 


Ingredientes:

- Zumo de 2 limones grandes.
- Ralladura de uno de ellos.
- Leche condensada (bote pequeño de 370 g).
- Nata 35 % 300 ml.
- Yemas L, 3.





Elaboración:

Mezcla las yemas con el zumo y la ralladura. Incorpora la leche condensada y por último añade la nata mezclando muy bien. Pon en el congelador en cualquier recipiente ya sea cristal, plástico o metal.



A partir de cuatro horas puedes tomarlo.





martes, 26 de junio de 2018

COCA-PIZZA






¡Cuántas cosas se acumulan a veces sin querer en los frigoríficos!

Lo ideal sería que se nos viniera a la cabeza una preparación en la que pudiéramos integrarlo todo sin que saliera un batiburrillo incomible.

Mi idea resultó estupenda, además de atrayente.

¿Cuál sería el destino perfecto para la receta? El reto de Marisa. Me uno nuevamente al "desperdicio 0". 



Los ingredientes que voy a usar, para no acabarlos tirando, son: un trozo de queso de oveja (duro ya como "pata Perico" jjj), mix de pimientos mini y tomates baby (tengo más en el frigo de un regalo y debo darles salida), algún pimiento mini verde de varios días, base de masa brisa o quebrada (condenada dos meses en el frigo sin encontrar el momento de su puesta en libertad). Con éstos y poco más armé mi coca-pizza.

¿Queréis saber cómo hacerla? Fácil, muy fácil.


Ingredientes:

- Mini paprika mix 300 gr.
- Pimientos verdes mini, 3.
- Tomates baby 250 gr.
- Cebolla 1.
- Ajo 1.
- Perejil fresco.
- Albahaca fresca.
- Queso de oveja semi-curado.
- Mozzarella fresca.
- Aceite de oliva.
- Sal.

Elaboración:

Prepara un sofrito "al dente", con la cebolla en rodajas, da un par de minutos antes de añadir los pimientos también en rodajas, el ajo y el perejil picados. Por último rehoga los tomatitos un par de minutos con el resto de las verduras. Sazona. Reserva.



Pincha la base de masa con un tenedor. Déjala sobre su papel. Introdúcela en el horno, previamente calentado a la temperatura que te indica el envase. No la dejes dorar demasiado para que no se arrebate en el gratinado posterior.



Ralla el queso.

Saca la base del horno y esparce abundante queso por encima.


Distribuye el sofrito. Coloca la Mozzarella.



Vuelve a poner la coca-pizza en el horno y gratinas hasta que se funda el queso. Controla que no se queme la base.

Sirve.



viernes, 22 de junio de 2018

REVUELTO DE BERENJENAS VIOLETAS







No sé si conocéis estas berenjenas. Yo, no las había visto hasta ese momento. Fue un regalo de esos que de vez en cuando llegan a casa. Y como no quería dejar pasar ni un día sin usarlas, me puse manos a la obra para comerlas en el almuerzo.

Me sorprendieron. Me encantaron.

"No tuve necesidad" de ponerlas en sal, ni en agua salada, ahí arriesgué...

Son suaves, son tiernas, al contrario que las normales apenas absorben aceite, son deliciosas.

Una preparación sencilla iba a ser lo mejor que hiciera con ellas. ¿Sabéis qué? ¡Las echo de menos!

A falta de estas berenjenas podréis usar las que habitualmente tenéis por costumbre, asegurándoos que son frescas y procediendo como siempre.




Ingredientes:

- Berenjenas violetas 3.
- Ajo en polvo 1 cda.
- Huevos L, 2.
- Perejil picado un manojito.
- Aceite de oliva.
- Pimienta negra molida.
- Sal.



 














Elaboración:

Lava las berenjenas, despunta y corta en rodajas de un dedo de grosor.

Pon un fondo de aceite de oliva en una sartén.

Rehoga durante unos cinco minutos salpimentando y añadiendo una cda, de ajo en polvo. Mezcla.



 




Incorpora los huevos y el perejil picado. Rompe los huevos con una espumadera y revuelve hasta cocer (tú eliges el punto).







Sirve enseguida con más perejil fresco picado por encima.


Gracias, Cooperativa Granada La Palma de Carchuna.

martes, 12 de junio de 2018

PANECILLOS DE PLÁTANO



 

Sean, lo que sean, los llamo panecillos. Si los miro, puedo hasta incluso cambiarles el nombre al segundo, si los pruebo no me siento conforme y cambio de parecer. Total, que no le voy a dar más vueltas, y por eso hoy quedan bautizados definitivamente como panecillos.

Ocurrió una de esas veces en las que te ves con regalos de fruta, y no puedes dar a basto porque en ese momento hay circulando sólo "dos gatos en casa". Pensé y me vino la inspiración de gastarlos en algo rico para el desayuno (que luego los dos gatos, ellos, sin compañía, dan buena cuenta de los panecillos, jjj).

Cuando mi apreciada Marisa me propuso participar en su reto 1+/-100, desperdicio 0, me acordé que tenía en borradores una receta que podía perfectamente adaptarse a lo que ella nos sugería. No costaba nada modificar un poquito la entrada para encajarla y hacer posible que saliera publicada, cuanto antes mejor. Espero que cubra las expectativas de Marisa, de paso os invito a visitar su blog, singular y elegante, con un recetario amplio y con estilo, "se lo curra". ¿Y sabéis qué me gusta de Marisa, más que nada? lo cercana, lo sencilla que es, una amiga de las que duran. Ella sabe que cuando no se puede no es por falta de ganas. Ahí sigo estando.

Estos panecillos de plátano se prestan a todo. Puedes tomarlos sin nada, así tal cual, o con frutos secos, mantequilla salada, aceite de oliva, mermelada, chocolate... Con cualquier acompañamiento saben deliciosos.

Aunque conté con estos plátanos que se dan por la Costa de Granada, vosotros podréis utilizar cualquier tipo de plátano que sea de vuestro gusto.

¿Os animáis a probarlos?

 

Ingredientes:

- Harina de repostería, 200 g.
- Mantequilla, (punto pomada), 100 g.
- Plátanos 180 g.
- Huevos, L, 2.
- Azúcar, 120 g.
- Impulsor (levadura química) ½ sobre.
- Canela molida ½ cda.




Elaboración:

Bate con varillas los huevos (a temperatura ambiente) con la mantequilla. A medio batir, incorpora poco a poco el azúcar hasta que se haya integrado, alrededor de cinco minutos.


Chafa los plátanos con un tenedor, haciendo una papilla, y los echas en la mezcla, volviendo a batir otros cinco minutos.


Tamiza la harina, la levadura y la canela, y ahora sin batir, ve incorporándolas poco a poco envolviendo suavemente.



Precalienta el horno a 180 ºC.

 


En moldes a tu gusto, untados de mantequilla o aceite suave, y luego enharinados ligeramente (yo usé spray desmoldante) distribuye la pasta, sin llenar hasta el borde (deja un tercio libre). (Usé ramekines para darles forma de panecillo, os valdrían moldes parecidos, flaneras medianas, incluso moldes de magdalenas con el soporte metálico).




Introduce en el horno, a media altura. Comprueba la cocción después de veinte minutos presionando suavemente el centro de los panecillos, si al tacto ceden y están aún poco cocidos déjalos unos minutos más. Los tiempos son siempre orientativos pues depende del molde elegido, la temperatura del horno, la densidad de la pasta, la altura de la rejilla... El tiempo que yo di fue de veinticinco minutos.

Deja enfriar en los moldes y después saca de los moldes y pasa a una rejilla para orearlos.






miércoles, 6 de junio de 2018

CARRILLERAS DE CERDO ENCEBOLLADAS A LOS DOS VINOS







A ver qué os parece esta receta de carrilleras que tenía en borradores y que la preparo para mis carnívoros.

En ocasiones especiales la suelo hacer porque sé que les encanta.

La última vez fue para esta reciente vuelta a casa de mi hijo, ya sabéis cómo nos alegra que vuelvan. Hasta El Almendro se hizo con ese anuncio en el que ponían tanto sentimiento, que sin aún haber tenido yo hijos se me atragantaba la garganta y me hacía contener las lágrimas amenazando un llanto sin control. Parece que me avisaban, jjj.

Me dejo de historias personales y os cuento mejor como hago este plato, pronosticando que os va a gustar, y si no ya me diréis.

Ingredientes:

- Carrilleras limpias 8.
- Cebollas rojas 2.
- Mantequilla 30 g.
- Pastillas de caldo de carne (bajas en sal), 2.
- Guisantes un puñadito.
- Harina.
- Vino de Jerez 1 copa.
- Vino Málaga Virgen (dulce) 1 copa.
- Pimienta negra molida.
- Aceite de oliva 5 cdas.
- Sal.


Elaboración:

Pon la mantequilla con un par de cucharadas de aceite de oliva a fuego medio en una sartén y cuando funda rehoga las cebollas cortadas en pluma. Salpimenta.

Baja al mínimo la llama y confítala alrededor de 30-40 minutos, estará lista en cuanto desprenda olor a caramelo. Reserva.


Sala, pasa las carrilleras por harina y sacude el exceso. Dóralas en el resto del aceite por los dos lados en la exprés.


Añade el Jerez y espera que se evapore el alcohol. Cubre con agua, incorpora las pastillas de carne y tapa la exprés dejando que se ablanden alrededor de media hora.

 


Pasa las carrilleras a la sartén de la cebolla. Agrega el vino de Málaga y caldo de la cocción, suficiente para que queden cubiertas. Gíralas de vez en cuando. Agrega los guisantes dejando que se mezclen los sabores y que quede la salsa en su punto.