Esta receta os puede servir para Navidad.
Un poco laboriosa sí, pero de éxito seguro y con la garantía de que disfrutarán
los que se sienten a vuestra mesa, alguno de estos días que se nos echan
encima.
Los pimientos del piquillo los he
rellenado de muchas cosas a lo largo de mis experiencias
"cocineriles" pues se prestan a combinar su sabor con muchos
ingredientes. Esta receta que hoy os traigo tiene un sabor especial que le
aportan los carabineros y la hace diferente. No es necesario que hagáis un
desembolso grande, basta con que compréis gamba blanca arrocera que tiene un
sabor buenísimo y delicado, ponedla en mayor proporción y luego añadís unos
poquitos carabineros para potenciar el sabor a mar. Una salsa de los jugos
sacados del marisco y una suave bechamel os darán el toque perfecto para la
receta.
Ingredientes:
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Pimientos del piquillo en conserva 9.
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Carabineros 3.
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Gamba arrocera 15-20.
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Puerro mediano 1.
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Harina de repostería 1 cda. colmada y media más.
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Leche entera 250 ml.
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Jerez 1 copita.
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Mantequilla 40 gr.
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Sal.
Elaboración:
Pelamos las gambas y los carabineros,
guardando las cabezas y las peladuras.
Con diez gramos de mantequilla fundida
salteamos las gambas y los carabineros (no los hacemos mucho, sólo sellar).
Retiramos.
En la misma sartén sofreímos ahora las
cabezas y peladuras de ambos. Agregamos el Jerez y un par de minutos después un
poco de agua. Cocemos cinco minutos a fuego medio exprimiéndo la cabezas con la rasera.
Colamos el caldo y lo reservamos.
Preparamos una bechamel con veinte gramos
de mantequilla, pochando la mitad del puerro cortado menudo. Incorporamos la
harina (de quererla menos densa ponemos un poco menos de harina) e inmediatamente la leche fría. Sazonamos y homogeneizamos, sin parar de
mover la bechamel, para evitar grumos.
Añadimos los mariscos cortados en
trocitos y mezclamos. Retiramos cuando haya espesado (cinco minutos más o
menos). Dejamos enfriar tapada.
Rellenamos los pimientos colocándolos
hacia arriba por la abertura entre la unión del dedo pulgar e índice,
sirviéndonos de una cucharilla de postre.
Elaboramos la salsa sofriendo en los
otros diez gramos de mantequilla el resto del puerro, ya reblandecido
incorporamos dos piquillos cortados y una cucharada pequeña de harina. Añadimos
el jugo de los mariscos. Cocinamos y trituramos, poniendo a punto de sal.
Metemos los pimientos en el horno,
precalentado, diez-doce minutos a 180 ºC. Calentamos la salsa en un cacito en
la hornilla y servimos regados con ella y con salsera aparte. De haber perdido su brillo al calentar los pimientos (ocurre cuando se hornean, aunque sea un momento) los pincelamos ligeramente con aceite de oliva suave antes de poner la salsa y de servir. Otra manera es calentarlos al microondas.

























































