¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

lunes, 19 de marzo de 2018

JUDÍAS CON MEJILLONES




 

¿Qué tal darle una oportunidad a este plato?

Es clásico el potaje de Semana Santa de garbanzos con bacalao y espinacas, y muy raro que alguna familia española prescinda de comerlo en esos días señalados. Conste que yo lo hago en cualquier fecha del año, ya que mi marido lo aprecia en lo que vale y de vez en cuando se le antoja. Siendo como soy, que me encanta andar entre fogones, no tengo inconveniente y lo pongo sin rechistar.

No diré que el plato que os propongo gane en adeptos a esta maravilla culinaria, pero sí os animo a que le deis esa oportunidad que necesita. ¿Vamos con la receta?

Ingredientes:

- Judías de la Granja en conserva 350 g.
- Judías verdes 250 g.
- Mejillones frescos 500 g.
- Ajo 1 diente grande.
- Laurel 1 hoja.
- Azafrán en hebra.
- Pimienta en grano (al gusto).
- Vino de Montilla 1 copa.
- Harina 1 cda. sopera colmada.
- Cebollino.
- Aceite de oliva 6 cdas.
- Sal.

Elaboración:

Limpia los mejillones (comprueba que no hay ninguno dañado y que son frescos) y ponlos a cocer en una cacerola con un vaso de agua con sal. Cuando abran los dejas tapados y los reservas.

Sofríe en otro recipiente el ajo picado, el laurel y la pimienta. Dora sin quemar. Añade la harina y la rehogas un minuto a fuego medio. Vierte el vino y dejas evaporar. Después añade el agua de la cocción de los mejillones, colada, y un par de vasos de agua.



 



Cuando rompa a hervir echa las judías verdes y el azafrán, esperando a media cocción para incorporar las judías de la Granja. Remueve el guiso con cuidado de no romperlas. A los diez minutos de hervir agrega los mejillones sin las valvas. Comprueba la sal.




Sirve caliente con cebollino picado por encima.






miércoles, 14 de marzo de 2018

MACARRONES GRATINADOS






Hay muchas maneras de preparar pasta y cada día más se van sumando nuevas recetas que aumentan las posibilidades de variarla para nuestro agrado y satisfacción. Sin embargo me consta, a mí misma me atengo, de que somos más de clásico.

Por eso el otro día caía en esta receta que tal vez sería de las primeras que hacían nuestras abuelas y madres cuando se impuso la moda de la pasta en España. ¡Y qué bien sabían! Eso sí, con este único plato se salía airoso y saciado, lo tenía todo.

Me creo que todos habéis probado los macarrones así cocinados ¿pero os acordáis de ellos?

Ingredientes:

- Macarrones 300 g.
- Carne picada mixta (cerdo, ternera) 250 g.
- Cebolla ½.
- Ajos 3 dientes.
- Tomate frito 250 g.
- Vino blanco o Jerez 250 ml.
- Orégano 1 cda.
- Harina 2 cdas, rasas.
- Leche 300 ml.
- Aceite de oliva.
- Queso rallado.
- Mantequilla.
- Pimienta negra recién molida 1 cdta.
- Nuez moscada rallada 1 cdta.
- Sal.

Elaboración:

En 3 cdas. de aceite de oliva sofríe el ajo picado y antes de que se tueste incorpora la cebolla también picadita.

Añade la carne al sofrito, salpimenta, rehoga un par de minutos, echa el vino y espera que reduzca. Agrega el tomate, rehogando un par de minutos. Mezcla. Reserva.



Prepara una salsa bechamel poniendo en una sartén o cazo 3 cdas, de aceite de oliva y dos de harina. Remueve sin parar y cocinas dos minutos con el fuego medio-bajo. Debe quedar bien ligada y sin tostar. A continuación incorporas poco a poco la leche fría mientras vas integrando, con el fin de que no queden grumitos (si te quedaran a pesar de todo, usa la batidora). Agrega la nuez moscada. Reserva tapada.



Cuece los macarrones en abundante agua salada, e hirviendo, los minutos que aconseje el fabricante. Escurre.

Vuelca en una fuente para horno los macarrones, encima distribuye la salsa de carne y cubre con la bechamel. Reparte el queso por encima, pon unas nueces de mantequilla y algo de orégano.



Gratina hasta que se funda el queso y quede dorada la superficie.





miércoles, 7 de marzo de 2018

CROQUETAS DE BACALAO TRADICIONALES





  
Se aproximan las fechas de Semana Santa y ya estamos pensando en sacar nuestras mejores "galas culinarias" para este tiempo.

Hice memoria y comprobé en mi recetario que aún no había subido las croquetas de bacalao.

No tengo mucho que contar sobre croquetas, porque ya está todo dicho: ¿que son un manjar? no cabe duda. Por eso decidí abrir un espacio para ellas.

A efectos de parecer pesada os recuerdo lo que tenéis que tener en cuenta. Poniendo los cinco sentidos en la bechamel para que quede fina y sabrosa, pocas cosas pueden igualarlas.

También es importante el rebozado, insisto en que uséis primero harina, luego huevo y por último pan rallado, así os aseguráis de que estarán bien protegidas. No escatiméis el aceite a la hora de freír, deben quedar perfectamente cubiertas (para no gastar demasiado lo mejor es freírlas en una cacerolita con fondo). La temperatura debe mantenerse constante durante la fritura, si ponéis muchas croquetas de una vez bajará y las croquetas harán como una esponja absorbiendo la grasa y empapándose de aceite. Si ponéis pocas correréis el riesgo de quemarlas y dejarlas frías por dentro. Probad de entrada friendo cuatro, y si no se rompen, añadid la siguiente vez cinco, no amontonéis, es mejor tardar en hacerlas que servir un estropicio.

Para rizar el rizo os cuento que si el pan rallado se moja ya no saldrán crujientes, por lo que recomiendo no meterlas en el frigo, ni en el congelador. Pierden mucho. Lo mejor es freírlas sobre la marcha ¿Rebozarlas nuevamente? no lo aconsejo, su capa exterior se hará gruesa y sabrán mucho a pan.

No os acobardéis con estos consejos, no se trata de dificultades sino de paciencia ¡Hacedlas! Seguid mi experiencia. Merece la pena disfrutar de un bocado gourmet.

Ingredientes:

- Bacalao desmigado, sin pieles ni espinas 280 g.
- Harina de repostería 120 g.
- Leche semidesnatada 800 ml.
- Ajos 2.
- Puerro 1.
- Perejil un manojo.
- Pimienta negra recién molida.
- Aceite de oliva 7 cdas.
- Mantequilla un trocito (optativo).
- Sal si se necesita.
- Aceite de oliva para freír 1 litro aprox.

Para rebozar:

- Harina.
- Huevos 2, grandes.
- Pan rallado.

Elaboración:

Elige un trozo de bacalao de mediano de grosor y ponlo en el congelador al menos dos días, para evitar el anisakis (me he acostumbrado a hacer ésto). Lávalo debajo del grifo y quita el exceso de sal.

Cubre con agua fría y lo metes en el frigo. Cambia de continuo el agua, enjuagando el recipiente cada vez. Mantén alrededor de 30 horas, con cambio de agua de al menos 10 veces (cambio el agua cada vez que abro el frigo, no cuesta mucho). Vuelve a pasarlo por el grifo y lo secas bien con papel de cocina.

Desmenuza retirando meticulosamente las raspas y pieles (aunque me ayudo de una tijera de cocina, es mejor hacerlo a mano pues se aprecian mejor las raspas). Reserva.



Pica y dora ligeramente los ajos y antes de que se pasen añade el puerro muy picado. A medio rehogar incorpora el bacalao y dale unas vueltas mezclando los sabores. Pon la pimienta molida y el perejil picado.



A fuego medio añade la harina y la leche fría moviendo desde este momento sin parar, procurando disolver los grumos con la rasera (conviene no descuidar la cocción para que no se agarre y se pueda quemar). Cuece veinte minutos la masa,  más que suficientes para que no le quede sabor a crudo. Después de este tiempo se separará de las paredes y el fondo de la sartén. Agrega el poquito de mantequilla, si quieres, a mí me gusta ponerla porque las hace más suaves.

Retira la masa a una bandeja y deja que enfríe.


En dos, tres horas, y antes de que la masa se haya encallado, forma las croquetas que se prestarán mejor a su moldeado. Pásalas por harina, huevo batido y pan rallado.


Fríelas en aceite caliente pero no arrebatado, de pocas en pocas. Ponlas sobre papel de cocina y sirve enseguida.














 



   
Hoy las acompañé con estas setitas japonesas que se han puesto de moda últimamente: Buna Shimeji al pilpil.













jueves, 1 de marzo de 2018

BIZCOCHO GLASEADO DE YOGUR CON CÍTRICOS





El aroma de un bizcocho, mientras se hornea, es uno de los mejores olores que pueden desprenderse de una cocina. Pero si además se nos ha ocurrido ponerle lima es algo fuertemente irresistible. La lima difunde un perfume fantástico y  todo lo que toca lo inunda de aromas muy especiales, que a veces me quieren recordar a la canela. Una tentación que no me ha parecido bien pasar por alto y que hoy me anima a enseñaros cómo sacar provecho a este cítrico que combinado con nuestra querida naranja hacen de este bizcocho un regalo para los sentidos.

¡Dios, qué poética me he puesto! jjj.

Ingredientes:

- Huevos L, (a temperatura ambiente) 4.
- Yogur natural sin azúcar, 1.
- Azúcar 2 (medidas con el vaso del yogur).
- Aceite de girasol u oliva suave, 1  (medido con el vaso del yogur).
- Harina de repostería 3 (medidas con el vaso del yogur).
- Levadura química 1 sobre.
- Ralladura de una naranja.
- Ralladura de una lima.
- Zumo de media lima.
- Sal un pellizquito.

Glaseado:

- Royal Icing (si no tienes pon azúcar glas).
- Zumo de ½ naranja.
- Ralladura de ½ lima.

Elaboración:

Prepara un molde untado con aceite o mantequilla y espolvoreado de harina. Enciende el horno a  180 ⁰C.

Separa las claras de las yemas. Monta las yemas con el azúcar y las ralladuras, hasta que blanqueen y el azúcar se haya disuelto (con varillas). Incorpora el yogur y sigue batiendo hasta que se integre bien. Bate. Agrega el aceite y el zumo de la media lima, y sigue batiendo.

Mezcla la harina con la levadura y tamízalas. Incorpora (ya sin batir) a la pasta de yemas en tres veces, suavemente con la espátula. 


Monta las claras a punto de nieve con un pellizquito de sal. Añade al preparado en dos veces, mezcla envolviendo de abajo a arriba.

Vuelca en el molde e introduce en el horno en la rejilla del medio. Hornea alrededor de 45 minutos sin abrir la puerta.



 



Comprueba rápidamente si el centro está firme presionando con un dedo. Deja reposar cinco minutos con la puerta entreabierta. Retira. Espera a que haya perdido calor. Pasa a una rejilla y deja que enfríe completamente.






  


Exprime la media naranja y pon el zumo en un bol. Ve añadiendo poco a poco el Royal Icing, o el azúcar glas, hasta conseguir una papilla espesa. Bate con un tenedor para que no queden grumos. Vierte en el centro del bizcocho dejando que caiga por los lados. Ralla la ½ lima encima.

  



Espera a que se seque la glasa y sirve.









miércoles, 21 de febrero de 2018

MUSLOS DE POLLO CON CARAMBOLOS EN SALSA DE LIMAS






  
Apuesto a que este plato os va a gustar. Sorprenderá sin duda, pero luego, una vez que lo hayáis probado, la mayoría diréis que ese sabor no os es desconocido, que está presente como un recuerdo en vuestras papilas gustativas. En probándolo pronto averiguaréis de qué otro plato o tipo de preparación hablo. Ahora no diré nada. Voy a esperar para que me lo digáis vosotros ;) ¿Lo probaréis?

Hay ocasiones en las que me veo "presionada" para consumir la pequeña producción de nuestro huerto. Da pena dejar que los frutos tan especialmente mimados se pierdan por falta de uso. Allí crecen, entre otros, dos arbolitos que se exceden regalándonos frutas. Esos generosos (algunos más), hoy protagonistas indiscutibles, son la lima y el carambolo (tengo debilidad por la generosidad), se ve que encontraron su sitio y son felices. Así que aquí me tenéis inventando dónde ponerlos y cómo darles salida para ser agradecida con ellos.

Veréis algunas recetas más en las que me esmeré tratando de sacarles partido, todo sea por "una buena causa".

Las limas las podéis comprar fácilmente en el mercado, no así los carambolos, que no son fáciles de encontrar y alcanzan precios altos. Teniendo en cuenta esto, no va a pasar nada si prescindís de ellos en esta receta, un mal menor que no añade ni quita esencia al plato. Sí tengo que reconocer que el sabor que aporta medio dulce, medio ácido le va muy bien, a mi parecer, puede que sustituirlos por piña fresca haga un favor a su ausencia. De todas maneras adorna el plato y lo hace atractivo ¿No pensáis lo mismo?

Ingredientes:

- Muslos de pollo 8.
- Carambolos 4-5.
- Jengibre rallado 1 cda.
- Salsa Lea & Perrins o Worcestershire 2 cdas.
- Salsa de soja oscura 2 cdas.
- Caldo de pollo ½ litro, + si se necesita.
- Zumo de 2 limas.
- Puerro grande 1.
- Ajos 2 dientes.
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta negra en grano.

Elaboración:

Rehoga en 4 cdas, de aceite los ajos y el puerro bien picaditos. Ralla en jengibre encima.



En cuanto reblandezcan añade los muslos desprovistos de su piel y salpimentados ligeramente. Sofríe a fuego medio girando las piezas durante cinco minutos. Incorpora el zumo de las limas, la pimienta, el caldo de pollo y las dos salsas. Cuece hasta reducir. Cinco minutos antes de servir agrega los carambolos en rodajas.


Sirve caliente.


Es importante:
Si habéis decidido seguirme en el blog me gustaría que me dejaseis al menos un comentario para poder acceder al vuestro a través de él y hacer lo mismo con vosotros. Lo he intentado en algunos casos pero no llego de ninguna otra manera. Hace tiempo que estoy detrás de decíroslo, de hoy no quiero que pase. Si alguien cree que no lo sigo porque no quiero, no piense que es así, es por eso. Muchas gracias. Un beso grande amigos y compañeros.



miércoles, 14 de febrero de 2018

CORAZONES DE ALCACHOFA REBOZADOS






Me gustan las alcachofas y me gustan los rebozados, pero no todos. Siempre una capita más bien fina recubriendo; si ese rebozado se convierte en una bola tremenda imposible de masticar, y además queda empapada en aceite, no contéis conmigo después del primer bocado, jjj.

Me alegró descubrir una forma deliciosa de rebozar, cogiendo ideas de un lado y de otro. Al final di con la tecla y me puse a experimentar con todo aquello que se me ocurría iba a estar ¡para comérselo!  :)  ¿Que queréis que os cuente cómo quedan estas alcachofas? ¡No os lo puedo contar! Tenéis que comprobarlo vosotros mismos.

Uno de los secretos está en mezclar, en proporción, doble de harina de repostería con la mitad de harina de arroz, o sea dos de harina de repostería por una de arroz ¡a ver si me aclaro! Otro secreto es que la pasta obtenida esté muy fría para lo que deberemos poner la cerveza casi helada.

Hoy me decidí por alcachofas, hay que aprovecharlas en su tiempo. Pero hoy el proceso de arreglo de las alcachofas lo hice diferente del habitual (he probado en otras ocasiones y había salido contenta). Interviene el microondas de nuevo.

Os voy a contar cómo lo hago: lavo muy bien las alcachofas debajo del grifo, tal como lo haríamos si se tratara de lechuga, abriendo entre hoja y hoja, sin romperlas. Sacudo el exceso de agua y las pongo en un bol apto para microondas. Tapo con film y punzo con la punta de un cuchillo en varios sitios para abrir orificios de salida del vapor. A 800 W, las tengo de un lado 6 minutos, las giro y las pongo 6 minutos más. Dejo que templen y luego las limpio desprendiendo fácilmente las hojas duras, que al tirar suavemente me dejan al descubierto, pelados, los rabitos. Las puntas duras las corto con unas tijeras sin dificultad. Perfecta cocción y sin ennegrecerse. Después, apuráis de hojas como os guste. Podéis optar por guardar los tallos para echarlos en un arroz y dejar sólo los corazones para el rebozado.

De sobrar pasta del rebozado, sin problemas, seguro que idearéis cómo gastarla. Trozos de huevo cocido, rodajas de chorizo, langostinos y gambas, mejillones, otras verduras...

 
Ingredientes:

- Alcachofas 12.
- Harina de trigo de repostería 6 cdas. soperas.
- Harina de arroz 3 cdas. soperas.
- Levadura química ½ cda. sopera.
- Sal un pellizco.
- Huevo 1.
- Cerveza muy fría.
- Aceite de girasol para freír.




Elaboración:

 

Bate el huevo, mezcla las harinas, la sal y la levadura e integra. Vierte la cerveza poco a poco mientras controlas el espesor deseado, deberá quedar una textura y densidad similar a unas natillas. De quedar algunos grumos usa la batidora. Tapa la pasta con film y guárdala una hora en el frigo.








Calienta el aceite, sin que se arrebate, sumerge las alcachofas en la pasta, escurriendo el exceso (buena idea es sacarlas con un tenedor) y ponlas a freír. Gira para que se doren al parejo y las pones sobre papel de cocina. 






Sirve calientes con un poco de sal por encima.

  

"Se la debía" a Marisa de Thermofan. Su tortilla espectacular de batatas o boniatos. Muchas gracias por la receta, querida amiga y compañera.






miércoles, 7 de febrero de 2018

SOPA DE CEBOLLA RÁPIDA ¡Y FLAN!






No creo que nadie me diga que con el tiempo que tenemos no le apetece una sopa caliente.

Si os la pongo fácil, mejor aún, pero... ¿y si os la pongo además económica?

Alguna vez os he comentado que uso el microondas con cierta frecuencia para ayudarme a acelerar el cocinado. Y es eso lo que hago con esta sopa. No tengáis miedo a usarlo, para calentar leche y limpiarlo se queda muy pobre su uso.

En ésta y una próxima receta veréis cómo gestionar el tiempo con la ayuda del menospreciado instrumento.

Esta sopa está buena, buenísima, mal que yo lo diga, pero si no os lo digo me quedará en la consciencia no haberla compartido con vosotros, ustedes, jjj. Si recién hecha está así, mejor lo está al día siguiente. Os sabrá... a poco.

Ingredientes 3-4 personas:

- Cebollas dulces 3.
- Pastillas de carne 2.
- Azúcar 2 cdas, soperas.
- Pimienta negra recién molida.
- Aceite de oliva 3 cdas.
- Sal.
- Agua litro y medio.
- Mantequilla 1 cda, (opcional).

Guarnición: Queso fresco de cabra y tostaditas de pan.

Elaboración:

Pela las cebollas y córtalas en láminas finas. Ponlas en un recipiente apto para microondas. Salpimenta discretamente y riega con aceite de oliva. Introduce el recipiente, tapado con film y agujereado, y dejas que la cebolla cueza seis minutos a 800 W, parando a la mitad y girando su posición.



Mientras, pon una cacerola al fuego con el azúcar, y unas gotas de agua para humedecerla, y haz un caramelo tostado (sin tocarla en ese tiempo y procurando que no se queme). Después de estar dorado el azúcar seguirá tostándose, debes tener en cuenta eso. Controlarás mejor si el fuego no está alto).

Vuelca la cebolla sobre el caramelo después de un par de minutos (para dar tiempo a que se temple el caramelo y no corras riesgo de salpicarte). Añade el agua, las pastillas de carne, y la mantequilla si decides ponerla.  Deja cocer cinco minutos.


Sirve acompañada, si gustas, de tostadas finas de pan y daditos de queso fresco de cabra.



FLAN DE MANZANA


Como imagino que algunos queréis hacer el flan de manzana que os dejé en Instagram os paso la receta enseguida y sin mucha literatura más, os cuento lo que le puse:


3 manzanas reinetas. 150 gr de azúcar moreno. 100 g. de azúcar blanquilla para caramelizar el molde. 3 Huevos L. ½ litro de leche entera. Zumo de limón. 1 cdta. de canela en polvo (opcional).


Y lo hice así: Fundí el azúcar blanquilla al fuego y repartí por el fondo y paredes del molde.

Pelé las manzanas y deseché el corazón. Las corté en trozos y las regué con zumo de limón. Las metí en el microondas a 800 W seis minutos.

Encendí el horno con calor arriba y abajo, 180º C. Introduje una bandeja y la llené de agua hasta la mitad (para que quedase cubierta la flanera hasta esa altura). Batí los huevos con tenedor en un plato, sin dejar que espumasen. Batí las manzanas con la batidora eléctrica para hacer un puré, junto con el azúcar moreno, la leche y la canela. Incorporé poco a poco los huevos.

Volqué sobre la flanera. La puse dentro de la bandeja para hacer el Baño María. Cubrí la flanera con papel de aluminio y horneé alrededor de 45 minutos. Para comprobar el punto lo mejor es presionar ligeramente con un dedo el centro del flan (cuidando de no quemarse) y si resiste la presión está listo.

Receta de mis borradores.

miércoles, 31 de enero de 2018

SALMÓN CON ALMEJAS





Desde el año pasado vengo pensando en añadir al blog recetas de mis hermanos, también de mis amigos (alguna ya publiqué) y hoy me decido a hacerlo. Empezaré con ésta que me dio Blanca, la mayor de mis hermanos. Al explicarme la receta me aseguró que no es la única que hace que está buenísima y yo lo constato. Imagino y supongo que alguna más veremos.

Llevo tiempo haciéndola, y he venido repitiéndola de vez en cuando comprobando una y otra vez lo bien que sabe ¡y cuidado! preparad pan porque queda una salsa increíble.

Las fotos de los emplatados no me acababan de convencer y siguen sin hacerlo. Por contaros a modo de anécdota, una de la veces, ya hechas las fotos, había olvidado poner las almejas. Me di cuenta cuando ya no había remedio, cero points!!! jjj.

Pero bueno, no quiero que pasen más días sin dejárosla, lo importante es lo rica que está, sumado a que no es complicada de hacer.

No traeré en este y otros casos, de haberlos, recetas de ningún famoso cocinero-a, sino de personas que como yo  simples "mortales" aficionados a la cocina, nos contenta ponerles de comer a nuestras familias día a día, de la mejor manera que sabemos hacerlo, con agrado y mucha dosis de cariño.

Por su sencillez en su elaboración y porque la mezcla de sus ingredientes consigue sacar un sabor extraordinario no quiero que quede relegada a una receta más, porque no lo es, por eso hoy verá la luz y se quedará entre mi recetario para los que quieran probarla, convencida de que no os va a decepcionar.
Alguna cosilla he modificado pero esencialmente sigue siendo la misma.

Gracias Blanqui, preciosa.

 
Ingredientes:

- Escalopines de salmón 5.
- Almejas ¼.
- Cebolla mediana ½.
- Zanahorias 2.
- Jerez 1 copa.
- Aceite de oliva.
- Pimienta negra molida.
- Sal.
- Perejil.


Elaboración:

Corta la cebolla pequeña y la zanahoria en rodajas no muy gruesas. Rehoga en una sartén hasta que quede la cebolla blandita. Deja las almejas unos minutos en agua ligeramente salada y luego enjuaga. Pon un cazo al fuego con un vaso pequeño de agua, echa las almejas y espera a que abran. Retira a medida que estén a un plato (acuérdate que no están muy lejos, jjj). Cuela el caldo de cocerlas con una servilleta para que no nos encontremos arenilla ( a veces pasa y arruina el plato). Reserva.

Salpimenta los escalopines de salmón y colócalos sobre la zanahoria y la cebolla, cubre con el agua de la cocción de las almejas y con el vino. Cuece moviendo la sartén en vaivén hasta que se haga el pescado y la salsa se trabe. Incorpora las almejas.


Sirve con perejil picado por encima.




miércoles, 24 de enero de 2018

CREMA DE ESPÁRRAGOS BLANCOS CON SU GUARNICIÓN



Hola a todos! A lo mejor ya ni me esperabais ¡no me lo esperaba ni yo!

A más de un mes que os dejé para tomarme unos días de descanso, vuelvo con vosotros porque me siento comprometida, de alguna manera, con mis seguidores y amigos, de éste, mi pequeño y discreto espacio.

¿Sabéis qué me ha pasado? que se me han ido agolpando multitud de temas, unos buenos, otros no tanto, que unidos a la desidia y el desencanto por continuar con el blog, han hecho que no encontrara el momento de decir: "Vuelvo".

Me he puesto a reflexionar aunque no profundamente, os digo la verdad, se me ha hecho cuesta arriba, y he decidido que, aunque sean diez, doce, quince... las personas que se interesan por lo que publico, ellas han puesto sus ganas en seguirme, se han molestado en abrir una cuenta, o simplemente han pulsado una tecla para decir que les gusta, mostrándome con este hecho su aprecio y cariño, conscientes de que detrás de cada publicación hay un esfuerzo, un tiempo, una ilusión, un deseo de compartir, personas que esperan y les alegra una recetilla nueva, amigos al fin por los que merece la pena continuar. No prometo nada, que todo es posible en la vida, pero de momento algún tiempo me veréis por aquí. Gracias chicos-as.

El otro día hablaba precisamente con una amiga sobre esto y me decía: " No, por favor, no lo dejes, aunque sea publica más espaciado ¡no sabes lo que me ayudan tus recetas! No tienes idea de lo cómodo que me resulta consultar tu página, porque me orienta a la hora de pensar en qué pongo de comer ese día, me enseña platos nuevos y además tus recetas siempre salen bien.

No ha caído en saco roto lo que me dijo, en parte estoy aquí por ella. Por eso hoy le dedico esta crema (que sé que le encantan) porque estoy segura que le va a gustar, más aún cuando vea que es sencilla, con ingredientes fáciles de encontrar, sabrosísima... Para la cena es perfecta, más que completa.

Como llegué "de sopetón" (hablando de cremas y eso, jjj) os pido unos días, mis queridos compañeros, para ponerme al corriente con vosotros.


Ingredientes: (2-3 personas)

- Espárragos blancos en conserva (medianos de grosor) 200 gr.
- Puerro (grande) 1,
- Mantequilla 1 cda, sopera (se puede suprimir).
- Aceite de oliva (he puesto Aceite con azafrán y ajo de La Melguiza, podéis poner otro) 4 cdas.
- Patatas 2 pequeñas.
- Huevo cocido.
- Jamón serrano en taquitos.
- Caldo de la conserva de los espárragos.
- Agua 300 ml.

Elaboración:

Lava el puerro y trocea menudo (corta y reserva unos aros de la parte verde próxima a la blanca, sin desarmarlos). Pela y lava las patatas y córtalas en trozos no muy grandes. Trocea los espárragos escurridos de su agua, guardando ésta para después.

Pon al fuego una cacerola con la mantequilla y tres cdas. de aceite. Funde a fuego medio e incorpora el puerro, los espárragos y la patata. Salpimenta un poquito. Rehoga hasta ablandar el puerro.

Cubre con el caldo de la conserva, más el agua. Cuece hasta que la patata esté blandita (si ha consumido mucho líquido pon algo más de agua cuidando que no quede excesivamente aguada, es una crema).

Tritura y cuela para conseguir una textura más fina.



Saltea juntos el jamón y los aros de puerro en la otra cda, de aceite. Gira con cuidado los aros para hacerlos por el otro lado. Espera que el jamón haya cambiado de color.


Sirve la crema caliente guarnecida con el jamón, el puerro y unas ruedas de huevo cocido. Decora con unas gotitas del aceite sobrante de haber rehogado el jamón.