Ésta es una sencilla receta para una cena y no la quiero
dejar de lado, más aún después de que me han preguntado por ella. Hacer una
tortilla de gambas no tiene muchos secretos y aunque haya quienes la hacen de
otra manera yo os voy a explicar la mía, que es la que siempre hago y nos
gusta.
No hay que cocinar previamente las gambas, se cocinarán al
formar la tortilla, para eso tendremos que hacerla a fuego bajo al principio, y
después subimos la llama y la doramos ligeramente. Si decidís usar gambas congeladas
comprobad que no retengan agua si no, se estropearía el resultado. Con tan sólo
dos ingredientes hacemos una cena de lujo y muy saludable. Hoy la acompaño con
guacamole pero una ensalada común le iría igual de bien.
Ingredientes:
- Gambas 150 g.
- Huevos 3.
- Aceite de oliva 2
cdas. soperas.
- Sal una pizca.
Elaboración:
Pelamos las gambas si son frescas, de ser congeladas
(peladas) debemos descongelar como nos indique el fabricante y si después de
descongeladas han retenido agua las secamos bien con papel de cocina.
Batimos los huevos y mezclamos con las gambas y la sal.
Ponemos una sartén antiadherente al fuego (bajo) con el
aceite y volcamos la mezcla. No la volveremos hasta que veamos que las gambas están medio hechas (para que no se queden muy secas). La volvemos usando una tapa o un plato llano. Retocamos los bordes y presionamos el centro con la rasera. Ya formada y en el último minuto subimos la llama
y pasamos la tortilla por las dos caras para dorarla. Retiramos.
Servimos caliente.

















































