¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

sábado, 19 de septiembre de 2015

TOMATES RELLENOS DE SARDINAS PICANTONAS


 


Hay que aprovechar que aún los tomates saben bien y hartarse y hartarse de ellos preparándolos de todas las maneras posibles que conozcamos. Supe de esta receta gracias a Simone Ortega, ya os he dicho en alguna ocasión que mucha de mi cocina la aprendí de ella. No sólo me dediqué a ojear sus recetas, las puse en práctica, por eso os tengo que recomendar ésta, muy apetecible y por supuesto veraniega. Como siempre algo modifico. ¿Quién se me anima a probarlos?

Con agradecimiento a mis seguidores del bloc, de Facebook y de G+. Muchos saludos para ellos.



Ingredientes:

- Tomates de ensalada de mediano tamaño 3.
- Sardinas escabechadas, o en aceite, picantes 200 g.
- Pimiento verde de asar 1.
- Aceitunas rellenas de pimiento rojo.
- Lechuga.
- Aceite de oliva 3 cdas.
- Sal.



Para la vinagreta:

- Aceite de oliva 2 cdas. soperas.
- Vinagre blanco 1 cdta.
- Mostaza 1 cda. sopera.
- Hierbabuena picada.

Elaboración.



Lavar los tomates. Taladrar con la punta de un cuchillo por la zona del tallo retirando la parte dura, abrir lo suficiente para que después podamos introducir una cucharilla vaciadora y sacar las semillas.









Una vez vaciado el interior (no apurar demasiado) salamos por dentro cada uno y los ponemos boca abajo sobre un plato para que suelten el líquido (Simone aconseja tenerlos una hora).







Lavamos y cortamos en cuadraditos el pimiento verde, sofriendo a fuego bajo en el aceite y salamos. Escurrimos.

 




Chafamos las sardinas, sin el aceite, después de quitarles las escamas. Mezclamos con el pimiento.







Preparamos la vinagreta, que aunque yo os he dado una medida aproximada (suave), vosotros podéis aumentar o disminuir las proporciones según vuestro gusto. Emulsionamos el aceite, el vinagre y la mostaza, batiendo con la hierbabuena picadita. La mezclamos con las sardinas.


 





Rellenamos los tomates distribuyendo la farsa entre ellos.








Colocamos en una bandeja acompañados de lechuga y adornados con medias aceitunas y unas hojas de la hierbabuena. Los metemos al frigo y servimos fríos, al menos durante un par de horas.




miércoles, 16 de septiembre de 2015

CELOSÍA HOJALDRADA DE MANZANA




Como todos y cada uno de los días de su vida reciente, Ernestina, se levanta con el corazón agitado, piensa que esto no debe ser bueno para su salud, pero no se arranca a visitar al médico. Hace algunos años decidió "tirar por la calle de en medio" (apunto, que esto pudiera ser lo que la perturba y le mina su salud).

Cuando aún no hay luz en el cielo, suena una campana, y al sonar, su corazón se desboca como potrillo asustado. Bastaría sólo su latido para despertar a las dos novicias que comparten celda con ella.

Hace un año escaso que se decidió por la vida religiosa, pensó que no podía más y que abandonaba el mundo injusto y cruel en el que le había tocado vivir. Optó por refugiarse en un convento de clausura para terminar en él sus días, ya que le faltó el valor necesario para hacer otras cosas más concluyentes y drásticas. De fracaso en fracaso afectivo y sentimental y  pensando que estaba condenada a vivir el resto de su tiempo sola, se vio en la necesidad de buscar una solución que la hiciera, al menos, compartir su vida con algunos seres humanos, en teoría llenos a rebosar de virtudes, tales como el amor y la entrega. Era una buena idea. La alternativa de hacerse eremita no estaba en su proyecto. Ni tampoco la de rodearse de felinos o canes varios. Respetando gustos, que ella es muy respetuosa con todas las personas.

Hoy, Ernestina después de que ha medio calmado su órgano vital, se ha lanzado de la cama en picado, como un rayo, pisando el suelo de bronce, que así parece de lo bruñido que está, ha cogido su zapatilla, aturdida y con los ojos a medio abrir ha lanzado un grito despavorido que retumba por las cuatro esquinas de la habitación:

- ¿QUIÉN ES? -y después de unos segundos, desgañitada aún- ¿QUÉ SANTO QUE DEL CIELO SE DIGNA A LLAMAR A ESTA CASA DE ORACIÓN NO CONTESTA A MI PREGUNTA? ¡RESPONDA! ¡RESPONDA! ¡O ME LÍO, ME LÍO Y LA QUE NO RESPONDO SOY YO...! -observa que ya no tiene su zapatilla- ¿QUIÉN ME HA QUITADO EL TELÉFONO? ¡BANDIDOS! ¡HIJOS DE SATANÁS! -Acto seguido arremete con todo lo visible e invisible que está a su alcance-.

Al sonido de "racatrás" y  con la sospecha de que aquello estaba tomando visos de empeorar, se levantan "las novicias", la reducen y la maniatan como Dios les da a entender. Ella, piensa mientras dura la maniobra que a una de esas novicias habría que darle un repaso en el bigote, ahora lo aprecia que la tiene tan cerquita.

- ¡Como se ha dejado esta chica! con un afeitado quedaría tan maja -medita para sus adentros-.

Ernestina no se resiste ¿para qué? si siempre acaba lo mismo. Después, si la cosa va a más, la meten entre "celosías" hasta que se tranquiliza el ambiente. Os dije que es muy respetuosa, jajaja.

Ingredientes:

- Plancha de hojaldre 1 (Lidl).
- Manzanas 3 ó 700 g.
- Avellanas sin sal y sin tostar 40 g.
- Mantequilla 20 g.
- Jengibre fresco rallado 1 cdta.(optativo)
- Pimienta de Jamaica molida 1 cdta.(optativo)
- Azúcar 40 g +10 para espolvorear.
- Huevo batido para pincelar.
- Guindas (opcional).

Elaboración:

Fundimos la mantequilla y sofreímos un par de minutos las avellanas troceadas. A continuación ponemos las manzanas peladas y en dados no muy grandes. Dos minutos después añadimos el azúcar y las especias. Las dejamos hasta caramelizarlas, con cuidado de no hacerlas papilla. Dejamos que enfríe. Encendemos el horno a 200 ºC.


Abrimos la plancha de hojaldre sobre el papel de fábrica y la dividimos en dos partes iguales rectangulares. Una de las partes la doblamos sobre sí misma, sin apretarla y le trazamos con un cuchillo afilado líneas paralelas en sentido transversal de algo más de un dedo (aproximadamente), dejando un espacio sin cortar en los extremos.

En la parte sin doblar extendemos en medio y a lo largo la farsa de manzana. Trasladamos, ayudándonos del papel, la parte doblada y la abrimos con cuidado sobre ésta, desplegándola.








Ajustamos los bordes y sellamos apretando bien. Pincelamos con el huevo y esparcimos el azúcar.






 




Si queremos ponemos guindas, almendras laminadas, coco rallado, fruta escarchada...








Introducimos en el horno, con su papel, y esperamos que se dore, veinte-veinticinco minutos.






domingo, 13 de septiembre de 2015

PECHUGAS DE POLLO AL LIMÓN



He elegido esta receta porque he recordado que antes del verano me preguntaron por ella y había quedado en que la subiría. También es verdad que no sé si se refieren a ésta o es otra la que les interesa, lo mejor es que para no equivocarme hoy ponga una y deje para otra ocasión las demás.

Conjugar el sabor del pollo con el limón es un acierto, hay muchas recetas a cual mejor que combinan estos dos ingredientes, pero tal vez esta sea una de mis favoritas, no tardéis en ponerla en práctica, volará de la mesa como por arte de magia.

Como muchas de mis recetas la aprendí de leer por mil y un libros, todo mi agradecimiento para ellos.

¡Vamos a prepararnos hoy un sabrosísimo pollo! ¿Quién se anima?



Ingredientes:

- Pechugas de pollo (medias) limpias 2.
- Perejil fresco.
- Estragón seco.
- Harina (fritos y rebozados).
- Aceite de oliva.
- Zumo de limón y rodajas de limón.
- Pimienta negra molida.
- Pimentón dulce.
- Sal.



Elaboración:

 



Trocear en bisel las pechugas, dándoles un tamaño aproximado de tres-cuatro centímetros.

Sazonar los trozos con sal, pimienta recién molida y algo de pimentón. Enharinar.











Pasar por aceite caliente (no demasiado), tres minutos por cada lado. Quitar el exceso sobre papel de cocina.







Emplatar sobre rodajas de limón, esparciendo el estragón y el perejil picado por encima, regar con el zumo y servir enseguida.



jueves, 10 de septiembre de 2015

MOUSSAKA



¡¡¡Aquí estoy al fin!!! Me ha costado volver a publicar. Cuando te has amoldado a la rutina cuesta mucho romperla, además  tengo por ahí algunos temillas que aún no he resuelto, eso es lo que me ha pasado, no encontraba el momento. Hoy ya me he lanzado cuando han pasado dos meses justos desde la última receta. Espero y deseo que todos os encontréis fenomenal os mando muuuuuuuuuuuuuuuuchos besos a todos con cariño. Gracias por estar, es lo mejor para mí.

Casualmente hoy es el cumple de mi hermana, para ella deseo un feliz día con aquellos que la quieren ¡¡¡Feliz cumple!!!

Esta receta no la había publicado aún y el otro día que me disponía a hacerla, porque tenía unas berenjenas en el frigo y carne de cordero, me dije: ¿cómo que no la tengo en el blog con lo que me gusta este plato griego? y como se podía arreglar aquí os la voy a dejar a ver si os gusta también a vosotros.

Ingredientes:


- Berenjenas grandes 2. (700 g.)
- Carne picada de ternera y de cordero magra al 50% 600 g
- Cebollas 2.
- Tomate frito 350 ml.
- Vino tinto de buena calidad 1 vaso.
- Queso rallado.
- Bechamel 250 ml.
- Huevos 2.
- Orégano 2 cdas soperas.
- Aceite de oliva.
- Sal.




Elaboración:

 



Lavar y cortar las berenjenas, bien en rodajas de 1 cm. aprox. o bien en rectángulos medianos. No es necesario quitarles la piel. Ponerlas en un colador y rociarlas con sal gruesa. Dejarlas una hora y después lavarlas bien y secarlas.






En una sartén sofreímos con seis cucharadas de aceite las cebollas cortadas en juliana finita. Cuando estén pochadas incorporamos las carnes y les damos unas vueltas hasta que el cambio de color se haya vuelto uniforme. Sazonamos y si nos gusta ponemos algo de pimienta molida. Añadimos la salsa de tomate, el orégano y el vino tinto. Cocemos diez minutos o hasta que el vino se haya consumido.


Enharinamos las berenjenas y las vamos friendo en aceite caliente, las dejamos sobre papel de cocina y las vamos reservando.

Ya fritas iremos poniendo capas de berenjena y capas de la salsa intercaladas, empezamos con berenjenas y acabamos con berenjenas. Entre capa y capa distribuir queso.


Preparamos una bechamel con doscientos cincuenta mililitros de leche, sal y dos cucharadas soperas de Maizena. Antes de poner al fuego hay que diluir muy bien la harina de maíz. Cocemos moviendo hasta que espese uniformemente.

Retiramos la bechamel y le incorporamos los dos huevos algo batidos moviendo rápidamente para que no cuajen y se integren bien.


 




Cubrimos por encima, volvemos a poner más queso y metemos en el horno a temperatura media hasta que quede bien dorada la superficie.







Servimos.


viernes, 10 de julio de 2015

CHAMPIÑONES RELLENOS DE QUESO PROVOLONE


 Suelo tener champiñones, los gasto bastante, y como tengo la suerte de que a todos nos gustan me sacan de apuros servidos como guarnición de un pescado o una carne. Incluso si se presenta una visita inesperada es un plato que al estar enseguida hecho te facilita el trabajo y te permite no dejarla mucho tiempo abandonada.

De varias formas los tengo ya publicados en este blog, les dejo el turno a estos rellenos de queso y os los doy a conocer.

Muy pocos ingredientes y nos montamos un plato muy agradable.

Con esta receta me despido hasta dentro de un par de meses (más o menos), si os digo la verdad se hace necesario, y sobre todo y especialmente  necesito este descanso para reencontrarme y convivir con mi familia. Vienen días que hay que aprovechar a tope, que luego el año se hace largo y pesado.
Os echaré de menos, eso lo tengo clarísimo, amigos-as. Deseo que tengáis un verano espléndido, lleno de lo mejor. A la vuelta me gustaría ver, a quienes habéis tenido algún "problemilla", muy felices y con todo arreglado ¡¡Feliz verano!!

Muchas gracias por haberme hecho un hueco entre vosotr@s en el que me siento muy a gusto ¡sois la caña! ¿En qué estaré pensando? jajaja, me voy con unas risas, para no perder la costumbre ¡hace tanta calor! Nos vemos ¡Ciao!

Ingredientes:

- Champiñones.
- Queso Provolone.
- Aceite de oliva.
- Pimienta blanca molida.
- Sal.

Elaboración:

Pelamos los champiñones tirando de la piel suavemente con la punta de un cuchillo. Desprendemos el pie terroso, dejando limpio el hueco donde irá el queso. Pasamos muy ligeramente por el grifo (no deben retener agua pues la absorben y eso no permitirá que se hagan a la plancha, se cocerán en su lugar).

Ponemos una sartén al fuego, medio-fuerte, pincelada de aceite. Disponemos los champiñones con el sombrerito en contacto con la sartén, salpimentamos un poco y los vamos girando por sus lados, moviéndolos de continuo, hasta que se hagan al parejo.


  
Retiramos de la sartén y rellenamos generosamente con trocitos de queso, es el momento, de si queremos poner alguna hierba aromática, hacerlo. Los ponemos en una bandeja apta para microondas y fundimos en un minuto a máxima potencia. Retiramos el agua que se condensa en el fondo (suele ocurrir) y los servimos enseguida, antes de que se enfríen



  

Para que me recordéis dulcemente os dejo unas fotos de mis caramelos "congelados" de frambuesa. A la vuelta, si queréis, os dejo la receta.






martes, 7 de julio de 2015

ROSCA DE ENSALADA DE ARROZ







Este año parece que no vamos a salir de ensaladas y gazpachos fríos ¡Hay que ver que el calor no nos da tregua! ¿Quiénes se atreven ahora a meterse entre pecho y espalda un plato ardiente? Mientras pueda intentaré no cocinarlos (nunca se puede decir de esta agua no beberé, vosotros tal vez lo veáis, jajaja) y como hay afortunadamente mucha variedad en nuestra gastronomía, hoy le ha tocado el turno a esta ensalada de arroz, que se puede preparar con antelación y guardar en el frigo hasta unos minutos antes de servirla, los que utilizaremos para darle un toquecito decorativo, más o menos ardiloso según nuestro tiempo o ganas.

Así la hago.

Ingredientes:

- Arroz largo vaporizado (mis favoritos son La Fallera Sueltíssimo y Nomen vaporizado) 250 g.
- Atún en aceite 200 g.
- Guisantes en conserva 1 lata mediana.
- Perejil y albahaca picados al gusto.
- Zumo de limón al gusto.
- Mayonesa.
- Lechuga unas hojas.
- Rúcula unas hojas.
- Alcaparras.
- Salsa rosa.
- Pimienta negra molida.
- Sal.

Elaboración:

Cocemos el arroz en agua abundante, hirviendo y sin sal durante 12-15 minutos (según el tipo de arroz). Movemos el arroz con una cuchara de madera. Refrescamos debajo del grifo en un colador y dejamos escurriendo hasta utilizarlo.

Pincelamos con aceite del atún un molde de rosca, el fondo y los lados.

 



Mezclamos en un bol el arroz con los guisantes, el atún desmenuzado, el perejil y la albahaca picaditos, el zumo de limón, la pimienta y la sal.









 




Llenamos el molde y rasamos asentando con el dorso de una cuchara, con cuidado de no chafar los guisantes.





 





Metemos en el frigo un par de horas (hay que servir fría). Volcamos en una fuente redonda.







Decoramos con la lechuga en el hueco central, ribeteamos con las hojas de rúcula. Adornamos con unas rosetas (con manga de boquilla rizada) de salsa rosa y unas alcaparras en el centro de cada una.


Servimos con la mayonesa que más nos guste, clásica, verde, cóctel, alioli... Cada persona elige ponerla o no (por temas calóricos) y la cantidad. Se mezcla en el plato.



sábado, 4 de julio de 2015

PAN NAAN



Al fin me he puesto con él, he estado años "bisiestos" pensando en hacer este pan. Desde que cayó en mis manos, ha llovido un rato (una manera de hablar) he estado dándole vueltas. Para hacerlo lo primero que me desanimaba era no disponer de una receta que me ofreciera garantías, lo segundo era que no sabía dónde encontrar las semillitas de nigella, lo tercero, (con la receta ya encontrada), cómo clarificar la mantequilla y si de alguna manera esto afectaría al resultado final del pan y en cuarto y último lugar, ahora que tenía solucionados los anteriores problemillas ¿sería capaz de aguantar el horneo en plena ola de calor africano...? Lo menos grave para mí ¡qué hay que hornear! pues se hornea ¡tenía tantas ganas!

El verano pasado me invitaron a presenciar la elaboración de este pan en un restaurante indio, pero al final no pude acudir y me quedé sin verlo. No hace un mes que me topé de bruces con las semillas de nigella, en una herboristería, cuando iba sin ánimo de buscarlas y claro, las compré. Os cuento que a la nigella se la llama también comino negro y entre muchos otros nombres el que más me suena es el de ajenuz. Su sabor recuerda un poco a la nuez moscada. Se habla de que tiene entre otras muchas propiedades la de ser además beneficiosa para combatir las alergias alimentarias.

Para clarificar la mantequilla (os adelanto que yo no lo he hecho) podéis visitar blogs como el de Su (Webos fritos) en donde encontraréis el proceso muy bien explicado. En resumen es poner la mantequilla al baño María e ir retirando la espuma que se va formando encima con un colador o cucharilla, librándola de impurezas.

La receta la encontré buscando por mis libros y tomando de uno y de otro con una ligera idea que me habían dado.

Os la dejo por si como a mí, no os importa encender el horno.

 
Ingredientes:

- Harina de fuerza 500 g.
- Levadura seca de panadero 2 cdtas.
- Azúcar 1 cdta.
- Sal fina 1 cdta.
- Agua tibia 200 ml.
- Semillas de nigella 2-3 cdtas.
- Yogur griego 100 ml.
- Mantequilla clarificada, o sin clarificar 50 g.




Elaboración:




 Fundir la mantequilla.







Mezclar en un cuenco los ingredientes secos, incluidas las semillas de nigella. Abrir un hueco en el centro de los ingredientes secos y echar el agua, el yogur y la mantequilla. Integrar muy bien sin amasar.



 




Tapar el cuenco con film y dejar que leve en un sitio resguardado (horno apagado o microondas) alrededor de una hora.











Encendemos el horno fuerte a 240 ºC. Con la bandeja dentro. Desgasificamos y amasamos hasta que se vuelva lisa y blandita. Dividimos en cuatro partes iguales. Formamos los panes alargados (aproximadamente 25 cm.).







Extendemos los panes en la placa de horno y dejamos dentro seis-siete minutos. Los sacamos y ponemos enseguida el grill a máxima potencia (C. Bretherton), ya bien caliente los  introducimos unos segundos para conseguir que se les formen en la superficie las burbujitas clásicas y un tono rubio dorado (unos segundos). Oreamos.


Este pan, como todos los panes, está mejor recién horneado, pero a mi me duró dos días en buenas condiciones (tapado).






miércoles, 1 de julio de 2015

GRANIZADO DE TOMATE CON AVELLANAS Y ALBAHACA


Como el calor no nos abandona, de momento (acabamos de empezar el verano, así es que nos queda rato para aguantar) y al hilo de la limonada de mi receta anterior, he pensado en traer otra idea muy refrescante para aliviar algo estos calores tan insoportables. Sí, ya sé que hay muchas personas a las que no les gusta el tomate, también hay quienes no soportan la albahaca, pero después de ver este granizado puede ser que se animen, prueben y lleguen a encontrarle el gusto.

Hoy nos refrescaremos en salado y el único aceite que le pondremos será el que tienen las ricas avellanas que tanto bien nos hacen.

Después de tomar este granizado os sentiréis como si hubierais estado metidos en una cámara frigorífica, jajaja ¡qué exagerada!

Ya me iba sin haber hecho referencia a Herminia Regolf. Hace unos días me concedió un premio muy bonito y era evidente que no me lo esperaba puesto que ya sabéis que por falta de tiempo no vengo aceptando premios. También sabéis que no me gusta dejar mal sabor de boca a mis compañeros-as que se merecen un respeto y una atención, ya que ellos la han tenido conmigo. Herminia tiene un blog de manualidades amplio en donde podréis encontrar, si decidís conocerla, muy buenas ideas para haceros desde un monedero a la última, a unos baberos de bebé, pasando por ropa y complementos, incluso para la casa de plena actualidad. En su blog os espera, si queréis pasar por allí. Gracias Herminia.


 

Ingredientes para 2 personas:


- Tomates de pera 2.
- Albahaca fresca unas hojitas (administradlas según vuestro gusto) y algunas más para la decoración final.
- Avellanas sin piel 10-12.
- Zumo de limón y unas rodajas para decorar.
- Pimienta blanca o negra molida.
- Sal.
- Hielo abundante.




Elaboración:

 




Lavamos los tomates y los trituramos, pasamos por un colador para retener las pieles y las semillas.





 





Volvemos a triturar ahora con las avellanas, la albahaca, la sal, la pimienta y unas gotas de zumo de limón.





 




Incorporamos al vaso de la batidora poco a poco el hielo, hasta que veamos que la consistencia se endurece y que la textura queda prácticamente lisa a la manera de un sorbete.







Vertemos en vasos o copas de cristal, adornamos con la albahaca y unas rodajas de limón. Servimos rápidamente.