¡Hola, Bienvenidos!

¡Hola amigos!


Os abro encantada las páginas de este blog. ¡Bienvenidos!

La cocina para mí es entretenimiento, un motivo para relajarme, expresarme, experimentar y hacer disfrutar a quienes prueban mi comida; incondicionales mi familia y amigos (siempre muy agradecidos), tengo motivos para poner pasión en cada uno de los platos que hago, ojalá logre transmitírosla.


Lo dedico a mi madre.

viernes, 17 de octubre de 2014

TARTA FUDGE DE CHOCOLATE



Vuelvo a la carga con otro postre de chocolate y es que no hay dos sin tres. Esta receta me la pasó hace algún tiempo mi amiga Marta Vélez, ella no la había hecho pero quería que yo probara a hacerla y le contara resultados, amén de regalarle media tarta. Hice el trato con mucho gusto pues ya sabéis que en casa sólo prueban los dulces y después ahí se quedan (casi siempre) para "el amigo cubo de basura" que tiene muy buena boca, jejeje ¡es una lástima!

Paso a contaros cómo me quedó pues esto de los fudges es un pelín novedoso, al menos en cuanto al nombre se refiere, que la técnica se conoce de lejos.




Ingredientes para el bizcocho:


- Harina bizcochona 175 g.
- Levadura Royal 1 cdta.
- Huevos L 2.
- Azúcar moreno 150 g.
- Miel de flores 3 cdas.
- Aceite de girasol 169 g.
- Leche 150 ml.
- Cacao Valor (en polvo)25 g.
- Mantequilla para engrasar el molde.




Ingredientes para el fudge:


- Mantequilla sin sal 125 g.
- Azúcar glasé 125 g.
- Cacao Valor (en polvo) 25 g.
- Leche 1-2 cdas.


Elaboración:


Hacemos el bizcocho:




Como siempre empezamos encendiendo el horno a 180 ºC y preparando el molde de la tarta, esta vez he usado uno rectangular por variar el formato clásico redondo. Derretimos una cucharada de mantequilla en el microondas y la extendemos por el fondo y paredes del molde con un pincel. Cubrimos el fondo con papel de hornear.






Mezclamos los ingredientes secos, tamizados y agregamos el azúcar en un bol.


 




Ponemos a calentar la miel sin que hierva, para que se ponga líquida y esperamos que temple.









Mientras, batimos el aceite con los huevos y la leche a los que unimos la mezcla de la harina. Por último incorporamos la miel de flores poco a poco y uniendo muy bien.




 





Volcamos el preparado en el molde y lo introducimos en el horno hasta cocer el bizcocho treinta, cuarenta minutos.









Desmoldamos cuando esté tibio, quitamos el papel y oreamos un rato. Cortamos el bizcocho con la lira a la mitad, más o menos.








Hacemos el fudge o glasa:
 


Fundimos al fuego la mantequilla a baja temperatura y le incorporamos el cacao. Retiramos del fuego y dejamos cinco minutos hasta añadir el azúcar glas. Unimos bien o batimos para integrar con dos cucharadas de leche fría. Dejamos unos minutos reposar para que tome la consistencia necesaria para usarlo.








Extendemos parte en la mitad del bizcocho, tapamos con la otra mitad y cubrimos con el resto del fudge.








Decoramos a nuestro gusto.


miércoles, 15 de octubre de 2014

BUDÍN DE BERENJENAS AL MICROONDAS



Si algún día os encontráis con berenjenas un poco maduras en el frigo y os da pena tirarlas podéis hacer este budín en el microondas y le dais salida elegantemente en vuestra mesa.

No necesitan demasiados ingredientes y son muy normales en nuestra despensa, no hay que salir expresamente al súper a buscarlos. Aunque no suelo ponerle ninguna hierba aromática alguna vez le he dado un toque con alguna de ellas, la nuez moscada es mi preferida para este budín.

La consistencia, una vez terminado el budín es blanda, lo suficiente para mantenerse de pie, estable, casi como un paté y es especialmente fino su sabor, muy delicado. Si os gusta la idea probadlo.



Ingredientes:


- Berenjenas medianas 3-4.
- Mantequilla 2 cdas.
- Tomate frito 3 cdas.
- Huevos 2.
- Leche entera o nata 1 vaso (250 ml.)
- Jamón serrano o cocido picadito 40 gr.
- Aceitunas verdes o negras 12 unidades.
- Paté de cerdo 2 cdas.
- Hierba aromática al gusto 1 cdta.
- Pan rallado para untar el molde.
- Aceite de oliva para untar el molde.
- Sal una pizca.





Elaboración:

 



Lavamos y cortamos las berenjenas en dados (si queréis dejáis la piel), salamos y ponemos sobre un colador para quitar el amargor, las tenemos media hora. Las lavamos, escurrimos y las introducimos en el microondas diez minutos a 800 w.






Comenzamos batiendo la mantequilla, el tomate, la leche o nata (tuve que poner leche semi, pues no tenía entera ni tampoco nata)y la hierba elegida. Incorporamos las berenjenas y posteriormente el paté y los huevos. Trituramos muy bien para que quede una pasta homogénea y de aspecto liso.







Ya sin batir, echamos el jamón y las aceitunas picadas (no demasiado) y mezclamos.










Preparamos un molde de cake apto para microondas untado de aceite y espolvoreado de pan rallado.





 




Echamos la pasta alisando la superficie, e introducimos al microondas veinte-veinticinco minutos a potencia media aproximadamente. Reposar 3 minutos dentro.









Dejamos templar y desmoldamos con cuidado. Cortamos en porciones y servimos templado, o frío.







Para acompañarlo le va bien una bechamel clarita, o una mayonesa. Yo le he puesto la bechamel.


lunes, 13 de octubre de 2014

ENSALADA DE PIMIENTOS ASADOS





Ya me conocéis y debéis saber que no tengo intención de renunciar a las ensaladas en esta estación ni en ninguna otra, así es que si os apetece por aquí os estaré esperando con ellas, las dejaré caer en estas páginas de vez en cuando, unas veces en plan más tradicional y otras más actual con ingredientes un tanto más sofisticados o menos frecuentes en nuestra cocina. Espero que me sigáis y sobre todo que no las olvidéis aunque fuera "caigan chuzos de punta" y dentro"los pingüinos se paseen por nuestros pasillos".
Esta ensalada reza entre las tradicionales con el sabor dulce y agradable que le aporta el pimiento asado, una delicia para los que lo sabemos apreciar. De nuevo sin foto de los ingredientes y del paso a paso os los enumero a continuación.
No paso a contaros la receta sin antes hacer mención a dos personas estupendas que enriquecen con su labor el mundo de la gastronomía. Ellas son José Manuel Abad Manso, del blog kepabad blogspot.com.es y Pepi, del blog sopadesopa blogspot.com que han tenido un especial detalle para mi nominándome para los premios Dardos. Es demasiado que me tengan en cuenta. José Manuel y Pepi tienen estilo y calidad y saben dar ese toque personal a su cocina que nos deja admirados, no tardéis en ir a visitarlos y luego me decís si llevo o no razón. ¡¡¡Gracias chicos!!!

 



Ingredientes (sin cantidades):


- Pimientos asados rojos y verdes.
- Huevos cocidos.
- Aceitunas negras sin hueso.
- Cebolla roja.
- Aceite de oliva.
- Vinagre.
- Sal.




Elaboración:


Limpiar los pimientos asados de semillas y pieles y cortar en tiras regulares.

Añadir la cebolla cortada en láminas.

Incorporar las aceitunas.

Aliñar la ensalada con la vinagreta. Mezclar.

Pelar y cortar los huevos cocidos. Integrarlos o adornar la ensalada con ellos.

Servir a temperatura ambiente.


sábado, 11 de octubre de 2014

PATATAS A LA RIOJANA



Le dije a mi amiga Auxi que estrenaría la cazuela de barro que me regaló con estas patatas y ya visteis que me adelanté con otra receta, pero me gusta cumplir lo que digo (aunque a veces suelen pasar meses). Conste que la idea fue mía, que ella no dijo ni pío. Pues bien, aquí las traigo con no muchos días de diferencia, no me he demorado demasiado.

Tradicional este plato de patatas con chorizo que ha exportado La Rioja a todo el mundo y que en casi todos los hogares es muy bien recibido y más aún en este tiempo, que ya apetece algo calentito y contundente. No es nada complicado de hacer, ahora sí, es necesaria una buena materia prima: unas buenas patatas que traben el caldo y no se deshagan y un chorizo de buena calidad y en su punto medio de curación.



Ingredientes:


- Patatas especial cocer 1 k.
- Chorizo media curación, tres trozos gruesos por persona o algo más si gusta.
- Cebolla 1.
- Ajos 2 dientes.
- Pimientos choriceros (la pulpa) 2.
- Pimentón dulce 1 cda.
- Laurel 1 hoja.
- Pimienta en grano 10-12 unidades.
- Aceite de oliva 4 cdas.
- Sal.






Elaboración:


 




Hidratamos los pimientos choriceros en agua caliente y dejamos media hora sumergidos.










Cortamos en trozos y quitamos la piel del chorizo. Cocemos en agua durante quince minutos, la que luego desecharemos para evitar grasas de más.






 



En una cazuela de barro ponemos el aceite y pochamos suavemente la cebolla y los ajos con el laurel y la pimienta en grano, salamos un poco, hasta que la cebolla se haya reblandecido.









A continuación añadimos el chorizo y rehogamos con la verdura. Ponemos la cucharada de pimentón y rehogamos de nuevo con cuidado de no quemarlo, todo a fuego moderado.




 


Pelamos y cortamos las patatas en trozos de similar tamaño, cascándolas para que engorden el caldo. Las incorporamos al guiso y cubrimos de agua, poniendo enseguida  la carne de los choriceros que hemos raspado con la hoja del cuchillo. Mezclamos y cimbreamos la cazuela de un lado a otro de vez en cuando, mientras se ablandan las patatas. Debe haber espesado, si no es así trituramos algunos trozos de patata y los disolvemos en el caldo.




Servimos muy calentitas.

jueves, 9 de octubre de 2014

OREJAS DE CERDO ESTOFADAS



Estaba María enfrascada en su búsqueda internauta y no encontraba la receta que tanto le demandaba su marido porque la verdad sea dicha nunca había cocinado tal, ni en su casa la vio nunca y menos aún a ella solita se le habría ocurrido hacer tal barbaridad.

De novios, noviazgo corto para que conste, nunca salió esa conversación, que el tiempo no dio para más, y cuando uno se encuentra en tal situación de "enamorisqueo" y "arrumacos" lo que peor puede hacer es plantear disquisiciones sobre el cocinado de las orejas del cerdo y de si me gustan o no me gustan. Pero Felipe era de los maridos persistentes en recordar a su madre y sobre todo a aquel manjar que le preparaba amorosamente una o dos veces al año, no más, así es que en su "erre que erre" y después de una veintena de años casados no se le iban de la cabeza al buen señor estos guisos, y pensando que se le iba a acabar el mundo sin volverlas a comer se hizo aún más insistente en su demanda. María no sabía por dónde coger las orejas y le iba dando largas y largas. Las orejas salían en todas las conversaciones entre familia y amigos, vecinos y conocidos. Llegaron a estar presentes tantas veces que la pobre María soñaba ya con ellas, pero lo peor del caso es que su marido la despertaba varias veces durante la noche reclamándolas. Tal situación enfermiza no podía continuar, María se dijo: "De mañana no pasa que consulte en Internet y se las prepare a este cabezón, que hasta cuando lo miro, los ojos se me van solos a sus orejas". ¡No! no penséis que le arrancó los apéndices de la audición a su cónyuge y se las cocinó, pues muchas habrían hecho eso después de tanta y tanta matraca (es un decir). Fue pacífica, como bien educada que era en una familia de buenos principios. Se acercó a su carnicero de confianza y le compró tres orejas hermosas, bien limpitas, ¡¡¡SIN UN PELILLO!!! y en su búsqueda me encontró a mí con esta receta que acababa de subir a mi blog de cocina. ¿Que así las cocinaba la madre de Felipe? ¡A saber! No sé cómo acabará esta historia, prometo que os tendré informados cuando María me cuente qué ha pasado...

De Segovia, preciosa ciudad, en recuerdo de este verano y de "La Tasquina" dónde mi marido y yo pudimos disfrutarlas.




Ingredientes:


- Orejas de cerdo limpias 3.
- Cebolla mediana 1.
- Tomate rojo 1.
- Pimiento choricero 1 grande.
- Ajos 3 dientes.
- Laurel 2 hojas.
- Clavos de olor 5.
- Pimentón dulce 1 cda.
- Pimentón picante al gusto.
- Jerez 1 copa
- Aceite de oliva un chorrito.
- Orégano 1 cda.
- Caldo de carne 2 pastillas.
                                                                                                                                  - Sal.



Elaboración:


Pasamos las orejas por la llama para quemar posibles pelillos (usad soplete si no tenéis fuego de gas).

 




Lavamos bien bajo el grifo, cepillándolas. Ponemos agua a hervir y las escaldamos cinco minutos. Tiramos el agua.




 



Volvemos a lavarlas y las troceamos, no demasiado pequeñas. Coceremos en olla a presión convencional. Las introducimos en la olla y las cubrimos de agua echando la cebolla partida a la mitad con los clavos hincados, los ajos sin pelar, el tomate a la mitad con la piel, el pimiento choricero sin las semillas, los pimentones, el laurel, el aceite de oliva y el caldo de carne (no poner sal hasta el final de la cocción).


 




A partir de que la válvula suene contamos cuarenta minutos. Destapamos y pasamos la verdura (sin los clavos) por la batidora reincorporándola. Controlamos la salsa que ha de quedar espesita. Calentamos de nuevo poniendo el orégano y probando la sal.






Listas para servir, bien calientes. De un día para otro mejoran.

martes, 7 de octubre de 2014

BOQUERONES AL LIMÓN



¡Mira que están buenos estos boquerones! ¡Y son facilísimos de hacer! Aquí por el Sur todo el mundo sabe de qué van y se cocinan por toda su geografía, siendo muy demandados en restaurantes de pescado y "célebres" chiringuitos de la costa (después de la polémica de los espetos de sardinas aún más, jajaja).

No se le tiene mucha estima al pescado menudo y se le cataloga como de peor condición frente a otras especies grandes como el rodaballo, la merluza, el besugo, el atún... No estoy de acuerdo, y sin quitarles su mérito a éstos, que sin duda lo tienen y mucho, alabo las virtudes que también tienen los boquerones rompiendo una lanza por este "humilde pescado" y me constituyo en "abogado de pobres" (que diría mi madre), de ¡pobres pescaditos!... y de humildes... ¡nada de nada! ¡ya empiezo! y es que cuando me entra la vena de abogado defensor no hay quien me aguante, nunca he podido con las injusticias.

A un lado esta parrafada y vamos a la receta.




Ingredientes:



- Boquerones de mediano tamaño limpios de vísceras y raspas 300 g.
- Zumo de ½ limón.
- Ajos 1 diente.
- Perejil fresco.
- Sal.
- Harina de freír "Las Panaeras sevillanas" o cualquier otra de similares características.
- Huevo batido.
- Aceite de oliva.




Elaboración:


Ya arreglado el pescado lo lavamos bien hasta que no sangre y el agua salga limpia (la primera agua de lavarlos es la que más blanquea el pescado, es mejor dejarlos un ratito en esta agua antes de seguir cambiándola).

 



Sacamos del agua y los extendemos en un recipiente abiertos, los aliñamos con el ajo y el perejil picaditos, salamos y rociamos con el zumo de limón. Dejamos un par de horas macerando.







En una sartén honda ponemos a calentar el aceite (un vaso grande). Batimos el huevo. Pasamos de uno en uno los boquerones primero por la harina y a continuación por el huevo. Cuando el aceite esté caliente los vamos dejando caer despacio, sin amontonarlos, y procurando no echar más de los necesarios cada vez para que se mantenga la temperatura del aceite. Los volvemos para que se hagan por los dos lados.


Retiramos cuando se hayan dorado ligeramente a una servilleta de papel. Pasamos a una bandeja de servir y los tomamos enseguida.

domingo, 5 de octubre de 2014

CAZUELA DE ESPÁRRAGOS Y HUEVOS





Esta receta se la dedico a mi querida amiga Auxi que no hace muchos días me regaló la cazuelita ¡qué bonita es! sin yo esperármela. Le dije que la estrenaría con otra receta pero no he podido resistirme y he tenido que inaugurarla. Queda pendiente ¡eh! no tarda. Gracias Auxi, entrañable amiga.

Como vais a comprobar se trata de una receta muy tradicional, increíblemente buena, que ya nos van apeteciendo platos más calentitos.

Estos espárragos vienen de Perú, tuve curiosidad de probarlos, si no pruebas no puedes comparar y la verdad es que siendo muy poco diferentes a los nuestros me gustaron bastante, tampoco me salieron caros. Lanzo desde aquí muchos besos para mi sobrina Elisa que por ese lugar anda.


Quiero ser agradecida con tres de nuestras compañeras que han tenido el detalle de nominarme para unos premios, ellas deben saber que no puedo hacerme cargo por falta de tiempo, pero lo menos que puedo hacer es decirles que muchas, muchas gracias y a todos vosotros recordaros la labor que hacen día tras día,  poniendo todas sus ganas e ilusión en sus respectivos blogs, enseñándonos cosas valiosas y aportando la calidad de su persona, porque son muy buena gente. No tardéis, si es que no sabéis de quienes hablo, de visitarlas y haceros sus seguidores, no os cuesta nada y de paso y sobre todo comprobad qué hacen y cómo lo hacen, no os van a decepcionar. Besos para ellas: María Encinar, su blog 1cuartoymitad.blogspot.com, Ayla, su blog NatuReciclArt  y Nissa Bellefleur, sus blogs Esplendor en la cocina, The Crafty Lovers y The Crafty Shop. 
  




Ingredientes:





- Espárragos verdes 2 manojos.
- Ajos 2 dientes.
- Almendras un puñado.
- Pan 3 rebanaditas.
- Huevos 1 por persona.
- Colorante alimentario.
- Aceite de oliva.
- Sal.




Elaboración:


Lavamos los espárragos y los cortamos en trozos medianos y de parecido tamaño, lo que se resista al corte se deshecha (mejor cortar a mano).

En la cazuela de barro echamos ocho cucharadas de aceite y freímos los ajos hasta dorarlos con cuidado de no quemarlos pues amargarían el guiso. Retiramos los ajos a un plato y ponemos las almendras con su piel. Retiramos las almendras y tostamos el pan (si fuera necesario añadiremos un par de cucharadas de aceite más).


 




Sacamos también el pan y volcamos los espárragos, salamos, haciéndolos diez minutos a fuego bajo y moviéndolos de vez en cuando.







En el vaso de la batidora ponemos el pan, las almendras y los ajos y los trituramos con medio litro de agua. Echamos el batido sobre los espárragos y dejamos que cuezan a fuego medio hasta que estén blandos (comprobad pinchando con la punta de un cuchillo).


  


Hirviendo el guiso cascamos los huevos encima y bien, los metemos a horno fuerte hasta que cuajen (tapando con papel de aluminio), o sobre la misma hornilla. Si hubieran perdido mucha salsa añadimos antes de poner los huevos un poco más de agua.






Servimos enseguida.